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Selección de textos y documentos:

Doralicia Carmona Dávila

© Derechos Reservados
ISBN 970-95193

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1912 Manifiesto a las cámaras federales y locales. Pascual Orozco.

Abril 6 de 1912

 

 

Los últimos acontecimientos en el Norte de la República hacen imperiosa la intervención de Uds. para cesar las terribles calamidades que la obstinación de un ambicioso está creando.

Tiempo es ya que despierten del largo letargo que los ha nulificado por tanto tiempo; tiempo es ya de que surjan en ustedes y obren los sentimientos del imprescindible deber que tienen de cuidar las vidas y propiedades de la sociedad, que, aunque sea de nombre, ha confiado en ustedes.

¿Por qué permanecer inconmovibles ante el terrible espectáculo de tanta sangre humana como se está derramando?

¿Por qué hacerse sordos á los gritos y lamentos de las víctimas y de tanta viuda y huérfano como está habiendo?

¿Es que el miedo á un insano los domina?

¿Es que el salario que reciben compra sus sentimientos de honor y de vergüenza?

Señores:

Bajo ningún principio moral ni político puede encubrirse la conducta neutral que están siguiendo; bajo ningún punto de vista es tolerable la indiferencia que están demostrando hacia la Nación.

La revolución que hoy encabeza Pascual Orozco (jr) es justificada, justificadísima.

El Sr. Madero juró seguir un Plan político; el Sr. Madero como un verdadero demagogo engañó á ese puñado de hombres, muchos de los cuales quedaron en los campos de batalla, que ansiosos de libertad se habían levantado en contra de un gobierno cuya opresión les era ya imposible soportar, y aprovechándose de la excitación, de la delirante alegría de aquellos momentos, los hizo elegirlo, sin considerar sus cualidades, sin analizar sus aptitudes.

El Sr. Madero ha sido infiel á su juramento; el Sr. Madero se ha convertido en un traidor ante los hombres de la revolución, que presurosos acudieron á dar su vida por el obtenimiento de la Libertad y de la Justicia.

El Sr. Madero no tiene derecho al apoyo nacional, porque con sus engaños fué causa de la muerte de hombres valiosísimos para la patria, y porque las viudas y huérfanos de Martin L. Guzmán, de Manuel Tamborell y de miles de víctimas del deber y de sus convicciones, tienen derecho á que se les justifique que su viudez y su orfandad fueron necesarios para el bien suyo y para el bien de la patria.

Cierto es que para desarrollar todas las promesas del Plan de San Luis era preciso contar con más tiempo del que el Sr. Madero ha tenido en el poder; cierto es también que alguna de esas promesas no puede llevarse á cabo en la forma socialista en la que él la ofreció; nosotros comprendemos y apreciamos esto y por ello no lo criticamos; pero cierto es también que la falta de honradez en el manejo del Tesoro Público, el abuso en su imposición del Vice-Presidente y muchos Gobernadores, el acaparamiento de los puestos públicos por los miembros de su familia sin consideración al clamor público que en varios casos los ha reprobado, etc., etc. cosas son que para no verificarse no era preciso una educación especial del pueblo, no era necesaria una preparación especial de la sociedad, sino única y exclusivamente una buena fé y honradez por parte del Gobernante.

El Sr. Madero se ha obstinado en desoir los clamores de la Nación y ha declarado que pase lo que pase, no renunciará á su puesto; se ha valido de un grupo de favorecidos para que desacrediten nuestra causa; ha pagado á puercos periodistas para que nos proclamen anarquistas porque usamos la bandera roja, emblema del partido liberal puro, y así nos acarreen el miedo y aún el odio universal; pero ante esta obra ruin y miserable; ante esta antipatriótica conducta, permaneceremos indiferentes y continuaremos imperturbables en nuestro camino porque sabemos que la Verdad y la justicia se aclaran más tarde ó más temprano; porque no nos alienta la ambición personal de gloria ni de fortuna y porque estamos dispuestos á establecer un gobierno que sea digno del respeto del mundo, y bajo el cual nosotros y nuestros hijos podamos encontrar la paz y la tranquilidad de que se disfruta en los pueblos cultos de la Tierra, aunque para lograrlo sea preciso conmover á los cielos y al universo entero.

Se ha vertido mucha sangre, se ha desperdiciado mucho dinero y ahora tenemos el deber de demostrar al mundo que esa sangre y ese dinero no fueron empleados para satisfacer las ambiciones especiales de un individuo ó de una familia, sino para obtener la devolución de esos sagrados derechos que se nos arrebataron y que hoy vilmente se nos rehusan.

Señores Diputados:

El Sr. Madero cuenta con personas de notable inteligencia y por medio de ellas ha encontrado el medio de conservar á ustedes nulificados; se les ha dicho que es preciso soportar al gobierno constituido para sostener el principio de autoridad y se hace necesario que se deshagan ustedes del atolondramiento que las palabras de esos mercenarios miserables les han producido; es indispensable que ninguna entidad metafísica tenga cabida en el ánimo de ustedes, sobre todo, cuando se trata de la demanda de un pueblo que pide solamente lo que la Ley de la vida le concedió, nosotros sabemos que la Ley Biológica establece la atrofia de los órganos por desuso y por esto ha producido en ustedes la atrofia de los sentimientos de independencia y libre exposición de sus convicciones; nosotros comprendemos que el hábito de obedecer órdenes del Poder Ejecutivo durante más de treinta años, los nulifica en estos momentos; pero nosotros queremos dar un masaje á ese órgano atrofiado, nosotros queremos volver esos sentimientos á su funcionamiento regular, porque son de las cosas que jamás deben desaparecer del individuo, sino por el contrario, perfeccionarse continuamente; nosotros queremos llamarles la atención sobre los sacratísimos deberes que tienen para con la sociedad, y queremos que espantados por las responsabilidades de sus altos cargos, se unan é impongan la renuncia del Presidente y decreten la abolición del Puesto de Vice-Presidente de la República sin hacer caso á las pérfidas influencias de los secuaces Maderistas.

¿Qué clase de entidad es esa titulada Principio de Autoridad?

¿Quiénes ó qué cosa es eso que en una sociedad debe imponerse sobre la soberana voluntad de su mayoría?

Las leyes, decretos, etc., no son más que el producto de la experiencia de la vida que enseña la necesidad de aceptar ciertos convencionalismos para que obren dentro de determinadas circunstancias.

¿Por qué querer imponer una ley, más ridículo aún, una entidad subjetiva cuando lo objetivo nos dice claramente que su imposición es perjudicial á la sociedad, que en otras circunstancias la creó?

No, Señores, es ser un insensato el no vacilar en permitir el segamiento de vidas, el derroche de la riqueza pública y el aniquilamiento de la sociedad por aferrarse en sostener un principio que se ve es altamente perjudicial en estas circunstancias á la Sociedad.

Nosotros no comprenderemos qué persona sensata se deba empeñar en sostener un error que cometió simplemente por la no se diga que vacila ó por no sentar un precedente.

La sociedad mexicana adolecía de una enfermedad y se buscó un cirujano que la operara; vino un individuo que no solo no la curó sino que la ha empeorado.

¿Es de gente culta empeñarse en que ese médico la siga atendiendo, ó se debe acudir á otra persona?

Los Estados Unidos del Norte han implantado en muchos lugares y Mr. Roossevelt en estos momentos al correr para Presidente de la Nación, les ofrece implantar para todos los puestos de votación el procedimiento "Recall" para resolver casos como el que nos confronta actualmente.

Suponiendo, como tenemos derecho á suponer, que ustedes, como hombres políticos conocen lo que significa tal provisión, les preguntamos:

¿Sostiene ella ó nulifica ese principio de Autoridad? y ¿son los Estados Unidos un pueblo cuyos procedimientos de gobierno deban tomarse como modelo?

Nosotros creemos que sí, y si nos satisface ver en ese gran país establecida y funcionando acertadamente esta gran provisión política indispensable para todo buen sistema de gobierno, pues ella, unida á las otras provisiones llamadas la Iniciativa y el Referéndum, garantiza al pueblo un medio pacífico y certero de resolver sus dificultades con los Poderes, sin necesidad de acudir á las revoluciones.

Son ustedes patriotas, Señores; vean por el bien de la Patria con exclusión de bienestares personales; no hagan caso de las frases falsas de los enemigos del País que tratan de producir la continuación de un gobierno opresor, y únanse moralmente con nosotros para que la revolución pasada y ésta, que no es más que su continuación, den por resultado un mejoramiento real de nuestra Patria, y así podamos todos los mexicanos unidos, trabajar por su engrandecimiento y prosperidad bajo la sombra benefactora de un Gobierno del Pueblo, por el Pueblo y para el Pueblo.

Reforma, Libertad y Justicia.

C. Juárez, abril 6 de 1912.

Coronel jefe de la Guarnición, Pascual Orozco.
Coronel jefe de Órdenes, Demetrio Ponce.
Ingeniero, Francisco R. Pradillo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tomado de: __________ Planes en la Nación Mexicana. Libro siete 1857-1910. México. Senado de la República-COLMEX. 1987. pág. 213-215.