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Selección de textos y documentos:

Doralicia Carmona Dávila

© Derechos Reservados
ISBN 970-95193

Este Sitio es un proyecto personal y no recibe ni ha recibido financiamiento público o privado.

 

 
 
 
 


Formas generales de organización revolucionaria clandestina

Sin fecha

 

FORMAS GENERALES DE ORGANIZACIÓN REVOLUCIONARIA CLANDESTINA.

1.- FORMAS ESTRATÉGICAS;
a) BASE POLÍTICA.
b) ZONA GUERRILLERA.
c) BASE GUERRILLERA.
d) BASE DE APOYO.

2.- FORMAS TÁCTICAS:

a) Brigadas.
b) Grupos de Militantes.
c) Comandos de Resistencia Popular.
d) Guerrillas Locales Dispersas (Milicias de Autodefensa).
e) Guerrillas Concentradas (Zona).
f) Comandos de Reconocimiento Armado.

 

1.- CONCEPTOS FUNDAMENTALES.

A).- FORMAS DE LUCHA:

La lucha de clanes sociales antagónicas es un hecho permanente aún en todo el primer período del socialismo. Sin embargo, para la gran mayoría de la población esta lucha solo es visible en los momentos en que por su agudeza, se plantea como un acontecimiento "la lucha contra el gobierno”; y es más, no siempre las masas -en su gran mayoría-, aun cuando participan directamente en "la lucha contra el gobierno", advierten que este no es sino la forma más aguda de esa luche constante entre explotados y explotadores.

Ilustremos nuestra afirmación con un ejemplo: Quién no evita al máximo, "problemas con la ley”?. Quién no sabe de la corrupción y del saqueo al que policías y ladrones someten diariamente a quien se deja o por mala suerte cae en las garras de unos o de otros.

Esa realidad, que incluso es aceptada como algo necesario por inevitable, Qué tiene que ver con la lucha de clases sociales antagónicas, porque si alguien burla descaradamente la ley es el rico, mientras que si alguien carga todo "el peso de la ley" es el pobre, quien además, es educado "gratuitamente" para obedecer la ley y para que no advierta que LEY FUE MANDADA HACER POR EL RICO, PARA OPRIMIR Y EXPLOTAR AL POBRE. He aquí, el objetivo estratégico de lo que conocemos como "LUCHA LEGAL"; que el pueblo pobre, trabajador y explotado, aprenda en la práctica de su lucha por "el respeto a la ley”, que esta sólo existe para garantizar la opresión, la explotación y la represión en contra suya; que nada gana al fin de cuentas, si solo lucha por las migajas del pan que el mismo elabora, transporta y no puede jamás disfrutar pues le falta tiempo ya no digamos "sensibilidad"

Y en esta lucha también aprenden las masas, no solo cual es el verdadero papel del gobierno y en la mayoría de las veces a través fie la represión, sino que aprende también que a pesar de todo, el pueblo tiene un arma a la que la clase explotadora y el gobierno temen: LA UNIÓN. Surgen entonces pequeños grupos CONCIENTES (relativamente), grupos que generalmente se lanzan en BRIGADAS a propagar una gran verdad: EL GOBIERNO DE LOS RICOS, ES EL PEOR MAL PARA LOS POBRES, Hay que organizarse, Vuelve la "paz y la tranquilidad", y de nuevo las leyes comienzan a funcionar, pero esta vez dirige su golpe en contra de los inconformes, perturbadores del orden público a quienes se les acusa de "ASOCIACIÓN DELICTUOSA", a los conformes mientras tanto se les engolosina con algunas medidas demagógicas, para cuya aplicación se apoya el gobierno en algunas "personalidades democráticas", que oportunistamente o por menos precio hacia la capacidad creadora del pueblo pobre trabajador y explotado, se prestan egoístamente para una "Apertura Democrática".

Suben los salarios pero al poco tiempo y paso a paso, suben los precios. Se decretan nuevas leyes demagógicas, al mismo tiempo que se intimida con desplantes de fuerza, se organizan las fuerzas "antiguerrilleras" y los "halcones" (antimotines). Los revolucionarios advierten por fin, que ellos, si son consecuentes, solo pueden existir AL MARGEN DE LA LEY, CLANDESTINAMENTE.

Surgen así, en todas partes las agrupaciones y las organizaciones revolucionarias clandestinas. Y con ellas, la primera condición SUBJETIVA fundamental, para dar el salto revolucionario que el desarrollo de la LUCHA REVOLUCIONARIA CLANDESTINA requiere: la guerra de guerrillas, la guerra revolucionaria del pueblo.

La lucha "legal" no desaparece desde luego, y con mayor razón cuando ante el enemigo se plantea la alternativa "APERTURA DEMOCRÁTICA " ó "REVOLUCIÓN POPULAR"?. Acorralamos a los inconformes en el "margen de la Ley" o los empujamos a la clandestinidad?. Sin embargo, para los revolucionarios, ha surgido ya una necesidad: protegerse de las embestidas enemigas sin que por ello pierda un contacto directo y permanente con las masas del pueblo.

Quiere decir entonces, que cuando la lucha de clases llega a un grado determinado de agudización, la lucha "legal" solo puede ser efectiva si la LUCHA CLANDESTINA REVOLUCIONARIA se orienta correctamente, ya que es precisamente la efectividad y la consistencia de la lucha revolucionaria clandestina, la verdadera fuerza que obliga al enemigo a darle la "oportunidad" de manifestarse públicamente, dentro de la ley es que el enemigo lucha a toda costa por convencer a los inconformes y rebeldes que acertadamente han tomado el camino de la lucha revolucionaria clandestina, de que se pongan de nuevo al alcance de su mano original.

La lucha de mesas pues, al llegar al umbral de la lucha política en centra del gobierno, requiere de una condición inevitable: le existencia de un Movimiento Revolucionario Clandestino. Sin esta condición, la lucha política de las masas no puede desarrollarse.

Porque la "lucha legal" es la lucha económica, "dentro del marco de la ley". Acaso el "presionar" a los patrones para arrancarles concesiones no está "penado por la Ley".

Y la lucha política "legal", no alcanza ni siquiera el nivel de lucha ideológica de masas, pues su límite está bien definido: "la indignación moral", "la denuncia pública". Cualquier acción política en contra del gobierno resulta ser un "ataque a las instituciones y a la sociedad y a la nación", y desde luego que la ley actúa (Tlatelolco, 2 de Octubre de 1968, San Cosme el 10 de Junio de 1971, etc.). Para los revolucionarios pues, solo hay una forma posible de lucha: la lucha revolucionaria clandestina. Para las masas explotadas, solo hay una posibilidad: manifestar su inconformidad pero a condición de tragarse su rebeldía.

Surge entonces inevitablemente, la BASE SOCIAL pera la LUCHA ARMADA REVOLUCIONARIA.

Se plantea ahora, la necesidad de la LÍNEA POLÍTICA CORRECTA. También se hace evidente la perspectiva del único camino: La LUCHA ARMADA REVOLUCIONARIA.

Las formas de lucha de clases, se desarrollan como todo fenómeno natural: de lo simple a lo complejo, de lo inferior a lo superior, de lo débil a lo fuerte, de lo pacifico a lo violento. Concretamente: del desgano en el trabajo a la resistencia, la protesta, la huelga, la INSURGENCIA OBRERA, de la inconformidad a la rebelión estudiantil, de las brigadas de "trabajo social" a la militancia revolucionaria; de la militancia revolucionaria a la acción armada y de esta a la guerra de guerrillas; da la solicitad de créditos a la de tierras y de esta a la invasión; de lo económico a lo político y de lo político a lo militar; de lo "legal" a lo clandestino.

Si observamos atentamente e proceso de agudización de la lucha de clases en cada país, aprenderemos una verdad científica: las formas de lucha surgen espontáneamente como producto de determinadas necesidades vitales para las masas trabajadoras; el papel de los revolucionarios es el de apoyarse en cada una de las diferentes formas de lucha para GENERALIZAR EL COMBATE, y mediante el análisis acertado de la situación determinar la vía, el camino por el que debe de avanzar la construcción de las FUERZAS CONCIENTES de la revolución.

La vía de la revolución es el factor determinante alrededor del cual deben de coordinarse todas las formas posibles de lucha y hacia donde estas desembocarán tarde o temprano.

Es sumamente importante pues, no solo saber determinar la VÍA DE LA REVOLUCIÓN, sino, que saber evitar las tendencias a contraponer las formas de lucha a la vía, ya que de lo que se trata fundamentalmente es de CONCENTRAR todas las fuerzas tanto en contra de la clase dominante, como en contra de sus recursos políticos (gobierno y fuerzas represivas), materiales (sabotaje) y morales (costumbres viejas, "educación", etc.). Ah, pero hay de aquellos revolucionarios que olviden lo esencial para el triunfo de la revolución: CONSTRUIR LO NUEVO.

En conclusión, podemos decir que las formas generales de lucha por su naturaleza son: lucha política, lucha económica, lucha ideológica y - lucha armada. Todas ellas, en nuestro caso de América, se desarrollarán sobre la única vía posible de la revolución: LA VIOLENCIA. LUCHA ARMADA (el caso de Chile es la lección más clara acerca de esta verdad) y todas ellas tienen también dos SENTIDOS ESENCIALES: a) la construcción de las fuerzas revolucionarias; b) el ANIQUILAMIENTO de las fuerzas enemigas la destrucción de la vieja sociedad. Esta es la esencia de la lucha revolucionaria.

B).- FORMAS DE ORGANIZACIÓN:

Quien se plantea ORGANIZAR ALGO, lo hace porque tiene ante sí los elementos básicos para la organización: UNA BASE SOCIAL en primer lugar; una idea clara de lo que se propone, o sea un objetivo bien definido, conciencia de la necesidad de la organización para alcanzar determinado objetivo.

Ya hemos explicado como el proceso de formación de la base social es un proceso objetivo. La organización de esta base social cuya existencia objetiva se manifiesta subjetivamente en el surgimiento de grupos dispersos de revolucionarios independientes unos de otros, es un problema práctico de carácter subjetivo. Su solución práctica también puede facilitarse grandemente si nos apoyamos en la teoría científica de la revolución, en el marxismo-leninismo, pero como ya lo dijo también el Che, no es un requerimiento decisivo el conocimiento de la teoría revolucionaria, pues lo decisivo es la correcta interpretación de la realidad práctica, para ello lo fundamental es: a) la estrecha relación con el pueblo, b) la acción resuelta y continua.

La base social pues, existe siempre, la base política en cambio, HAY QUE CONSTRUIRLA MEDIANTE LA PRACTICA POLÍTICA.

Por un lado, es la práctica política la que organiza la base social; y la práctica política es la lucha, la lucha para construir y lucha para destruir, aunque en el peor de los casos sea también lucha para conservar.

Quede bien claro eso sí, que la práctica política revolucionaria es lucha para construir lo nuevo y destruir lo viejo.

El problema de la revolución se nos plantea por lo visto. Como el problema de organizar la BASE SOCIAL, CONSTRUYENDO La BASE POLÍTICA como el primer paso necesario. Y es precisamente de la conciencia de esta necesidad, de donde surge una de las más peligrosas desviaciones "moralmente" revolucionarias: al entender la organización desde el punto de vista de los sectores "bien educados", esto se aísla del objetivo de la organización, ya que la ciencia demuestra que "que no puede haber teoría al margen de la práctica". La otra desviación, igualmente desorganizadora, aunque menos dañina, es el practicismo, la acción inconsciente de la que no se aprende aunque se practique, también debe de combatirse con resolución y energía.

La base política pues, debe construirse organizando la base social al mismo que se van educando a los militantes revolucionarios en la constancia, en el análisis de la realidad y la búsqueda de los mejores medias para transformarla, en la transformación de cada uno de los militantes que es el verdadero punto de partida a nuestro propio alcance para la transformación del mundo, en el espíritu ofensivo en contra del enemigo y constructivo hacia la organización revolucionaria.

La base social en cambio, debe de organizarse allí donde ya se exprese en forma de inconformidad o rebeldía, luchando por transformar esa inconformidad y esa rebeldía en simpatía, en conciencia política, en organización de apoyo.

Organizar la base social, es entonces crear las condiciones fundamentales para consolidar la base política (organizaciones revolucionarias de base), pero es también garantizar su desarrollo hacia las primeras formas de poder político popular.

Un aspecto muy importante para los revolucionarios, es el compenetrarse de la naturaleza de la base social de la revolución, y no olvidar ni un instante que esta naturaleza está determinada en última instancia, por si grado de desarrollo económico y cultural en cada localidad de cada región, y de cada reglón en cada país. Así también, no se debe olvidar la relación que debe de haber entre las condiciones de cada país en cada época, y el objetivo que pretendemos alcanzar y para lo que luchamos para organizar la base social.

No menos vital, incluso a nivel de garantizar la misma existencia física de los núcleos de la base política, es el método de construcción de esta, porque solo un método acertado (estrategia-desarrollo; táctica-subsistencia) puede asegurar esa relación vital entre revolucionarios masa, entre BASE POLÍTICA y BASE SOCIAL.

A esa interrelación entre base social, base política y métodos de lucha, es lo que llamamos: LÍNEA ESTRATÉGICA, y solo con una línea estratégica correcta se puede derrotar al enemigo.

El método que los revolucionarios de América hemos considerado como el acertado, es la guerra de guerrillas; así como la línea estratégica de la guerra popular. De ello nos ocuparemos mas adelante. Ahora bien, el desarrollo de la base políticaque nos proponemos

es alcanzar el nivel de ZONAS GUERRILLERAS en donde nuestros ataques deberán de concentrarse en contra del poder enemigo local pues solo rompiendo la tenaza, de la opresión y de la miseria es posible que el pueblo despierte".

El poder local, es precisamente el punto más flaco del poder político, enemigo, pues estando en contacto directo con las masas de productores es en parte susceptible de este. Pero el poder local enemigo es también el órgano más importante del enemigo, así como el principal instrumento para la dominación y la explotación directa del pueblo, productor de riquezas y medios de subsistencia. No puede la organización revolucionaria en una zona guerrillera por tanto, dejar de plantearse otra tarea vital: el hostigamiento y el desgaste de las fuerzas represivas del gobierno central.

Al plantearnos la guerra de guerrillas, como el método de lucha revolucionaria a escala continental lo inclusive, lo hacemos en base a la vía de la revolución, y al reconocimiento de nuestra situación real: inconformidad y rebeldía; inexperiencia y juventud; desorganización y opresión política; VOLUNTAD DE LUCHA Y SEGURIDAD EN EL TRIUNFO. NECESIDAD DE LA REVOLUCIÓN ANTIIMPERIALISTA.

Pero, también, por la ley natural del desarrollo desigual, aunque durante el presente periodo la tarea fundamental es la organización de la base social y la construcción de la base política para la guerra de guerrillas, esta juega un papel importantísimo para el cumplimiento de tarea estratégica que nos planteamos. Por eso es que insistimos en la TÁCTICA del hostigamiento, para consolidar la base política, extender las zonas guerrilleras y crear las condiciones para construir BASES GUERRILLERAS.

¿Qué son las BASES GUERRILLERAS?. Bueno, más bien lo correcto sería decir, qué han sido hasta hoy las bases guerrilleras?, en los países que han triunfado mediante la estrategia de la guerra popular. Allí las bases guerrilleras han sido la RETAGUARDIA DE LA GUERRA DE GUERRILLAS Y LA GARANTÍA DE TRIUNFO DE LA REVOLUCIÓN:

La Base Guerrillera es el embrión de las ZONAS LIBERADAS, O BASES DE APOYO DE LA GUERRA POPULAR. En las Bases Guerrilleras, las formas principales de lucha son la LIMPIEZA y la CONTRALIMPIEZA, pues el enemigo se lanza frenéticamente en contra de las Bases Guerrilleras a matarlo todo, mientras que el pueblo, liberado ya en lo político, lucha por liberarse en lo económico construyendo bajo las represalias enemigas la nueva sociedad. Y consolidando en lo político las nuevas fuerzas del pueblo.

La Base Política, las Zonas Guerrilleras, las Bases Guerrilleras y las Bases de Apoyo, como formas generales de organización revolucionaria, tienen carácter estratégico tanto porque su construcción cubre toda una etapa de la lucha revolucionaria, como porque a partir de la construcción de las Bases Políticas, su desarrollo y consolidación dependen de la LÍNEA POLÍTICA CORRECTA Y DE LA ACCIÓN REVOLUCIONARIA (acción consiente, ininterrumpida y creciente); de la correcta apreciación subjetiva de la realidad objetiva.

Un requerimiento vital para el desarrollo de las formas estratégicas de organización revolucionaria, es que los revolucionarios sean capaces de considerar la interdependencia que hay: en primes lugar entre el surgimiento oportuno de una forma superior y el desarrollo de la forma inferior, en segundo lugar, entre el despliegue de una forma en su conjunto a escala nacional, al previo cumplimiento de la tarea organizativa" correspondiente en una forma "ordenada" en cada localidad, sin considerar EL CONJUNTO de la situación en todo EL PAÍS, es un error mecanicista que más que "conservar" lo que hace es FRENAR, el desarrollo de la organización revolucionaria. Acaso no es "hacer la menor forma de aprender; Se puede acaso preparar "para la guerra" una organización que teme "hacer la guerra"?.

La vacilación y el miedo a la acción directa en contra del enemigo de clase, aunque se trate de invocar la necesidad de actuar organizadamente, no es sino una inconsecuencia de quienes se niegan o rebajarse al nivel de las pequeñas tareas por "prudencia" y no están al nivel de las grandes "por el bajo grado de la organización".

Por ejemplo, en los inicios de toda revolución, es natural que existan muchos grupos de revolucionarios independientes entre sí; por la juventud de las fuerzas revolucionarias y por el papel determinante que en la conducta de estas juegan los factores subjetivos (como la combatividad, la imaginación, las emociones, etc.), generalmente cada grupo se aferra a sus concepciones, métodos y propósitos, considerándose desde luego la verdadera y hasta la única vanguardia la revolución; se rivaliza pero se habla de la "unidad" y de allí la tendencia a la espectacularidad; se interprete incluso una realidad que no se ha vivido; se apresuran conclusiones definitivas, de los fracasos y errores de quienes en medio de todas estas debilidades inherentes a toda fuerza revolucionaria en gestación han tenido la virtud de lanzarse a la acción "prematura". Se racionaliza el acomodamiento y se justifica la inacción.

Estas debilidades a las que nos referimos, deben ser combatidas resueltamente en el seno de las filas revolucionarias si se quiere ser realmente revolucionario. Ni las formas de lucha se contraponen unas a otras, ni las formas organización se pueden desarrollar "ordenadamente" en cada, localidad en forma aislada y mecánica; los revolucionarios deben de basar siempre su acción esa uno apreciación del conjunto, porque es este apreciación conjunto precisamente, la base real que nos permite GOLPEAR A LO FUERTE CON LO DÉBIL, DESARROLLÁNDOSE DE CERO ALGO, DE POCO A MUCHO.

Es más, solo si somos capaces de actuar como parte del todo, concientes de que como organización o como grupo, somos débiles aún, podemos de hecho demostrar la verdadera actitud unitaria. Se quiere decir que en la primera etapa de la lucha revolucionaria, la unidad solo puede lograrse en la práctica, en la acción conciente y directa en contra del enemigo, la unidad solo es posible como un hecho en la práctica, en el combate coordinado por iniciativa propia de cada grupo en base a una correcta apreciación del conjunto.

Por ejemplo: en una región "X", existe una zona guerrillera cuyas organizaciones políticas aún no alcanzan a actuar en otras regiones, pero en estas ya se han realizado expropiaciones por grupos revolucionarios que carecen de base política o de contactos en el campo. Por qué no hostigar mediante acciones de propaganda y de denuncia revolucionaria, de "ajusticiamiento" o de sabotaje? Por qué negarse a hacer "base" política de quien la necesita?; Acaso la revolución depende de "nuestra organización"?, la iniciativa y la audacia son pues, las verdaderas actitudes unitarias, no la "organización y la preparación”.

La acción revolucionaria directa contra el enemigo es pues, la única forma de construir nuestras fuerzas, porque existe una amplia base social que hay que organizar, porque es indispensable la construcción de una sólida base política, porque esta solo puede desarrollarse con el método de la guerra de guerrillas.

Ya es tiempo de que callen los que hablan de la guerra "que se aproxima" y solo crean confusión, confusión a la que ellos llaman "concientización", "politización”. Estamos en guerra.

C) FORMAS TÁCTICAS

En general, podemos llamar formas tácticas de organización a las relaciones que se establecen entre los revolucionarios que se agrupan para: a) Organizar la base social a partir de ellos mismos, de los individuos y grupos inconformes o rebeldes que constituyen su base social, su estrato; b) Para garantizar la continuidad y la SUBSISTENCIA de la base política en cada situación concreta; c) Para atacar con éxito y replegarse en orden.

Las formas tácticas, en relación a las estratégicas se desarrollan en el plano de la Cantidad, pues su desarrollo en CALIDAD representa un SALTO y adquiere por lo tanto carácter estratégico.

Por ejemplo: cuando en una localidad, se construyen dos grupos de militantes que al cabo de un tiempo se extienden a una zona, en la que se construyen diez grupos, salta a la vista que el desarrollo de la organización exige el cumplimiento de tareas para las que es indispensable mayor capacidad revolucionaria subjetiva, así como también el número de problemas y posibilidades de acción aumentan, la lucha de clases se agudiza y la iniciativa revolucionaria no solo se enriquece sino qué pasa a constituir el arma principal de los revolucionarios en su desventaja en la correlación de fuerzas.

La forma primaria de organización táctica es el núcleo de militantes. Este debe de construirse en principio, sobre le base de la decisión libre, voluntaria de cada individuó. Su existencia depende de la honestidad con la que cada uno decide ir transformando su vida personal en la vida de la lucha revolucionaria.

El núcleo de militantes revolucionarios se forma pues, porque cada uno de sus miembros se propone luchar y se compromete con cada uno de sus compañeros a ser honesto y cumplido, a no aceptar tareas que sabe que no va a cumplir, a no hablar sobre cosas que desconoce y opinar sobre hechos que no ha estudiado y comprendido, se compromete sobre todo a vivir COMO EL PUEBLO y CON EL PUEBLO para comprenderlo; a CONOCER LAS LEYES CIENTÍFICAS que gobiernan el desarrollo de la sociedad y de la naturaleza esforzándose por comprender las formas en que estas actúan en la realidad que él se ha comprometido voluntariamente a transformar; tomar conciencia y actuar en consecuencia, de que él mismo constituye una parte activa de esa realidad y que por tanto su propia transformación es ya el comienzo y su principal aporte a la transformación del mundo. Es el núcleo de militantes por tanto, el elemento básico de la base política, y es también la escuela fundamental en la que se forma concientemente el hombre nuevo.

En cuanto al número de militantes que forman un núcleo, podemos decir que dadas las condiciones de la lucha revolucionaria (NECESARIAMENTE CLANDESTINA, como ya lo demostramos al principio), deben ser poco numerosos.

Políticamente la primera tarea de todo núcleo de militantes, consiste en UBICARSE en cuanto a su origen de clase, y en cuanto al papel que corresponde en la lucha a su sector social.

Ideológicamente la tarea es comprender la diferencia ABSOLUTA TOTAL, que hay entre BIENESTAR POPULAR Y BIENESTAR BURGUÉS, entre el sentido revolucionario de desarrollo y de progreso y el sentido burgués. Comprender el carácter ANTAGÓNICO que hay entre los intereses y las ideas "morales" que es como aquellos se manifiestan, de los explorados y de los explotadores. Esta tarea es ciertamente algo vital en la formación de la conciencia revolucionaria, pues es la IDEOLOGÍA una de las principales fuentes de desviaciones.

TEÓRICAMENTE se requiere que los revolucionarios aprendan en la práctica y en su relación con el pueblo, EL MÉTODO CIENTÍFICO de análisis e interpretación de la realidad.

UBICADO como militante, puede ya por si mismo esforzarse por practicar la AUTOEDUCACIÓN, así como iniciar su lucha diaria para VINCULARSE POLÍTICAMENTE a los sectores más populares, lo que no quiere tampoco decir que abandone su labor de propaganda y proselitismo hacia los estratos sociales de donde procede.

En la estrecha vinculación entre revolucionarios y masas trabajadoras pobres y explotadas, debe de cuidarse una grave equivocación: LA TENDENCIA POPULISTA.

Deben evitarse las tendencias populistas, que en la práctica es manifiestan como conductas expontaneístas, porque en primer lugar la conducta de las masas está determinada por la dominación económica, política y cultural a la que, están sometidas, y porque además la miseria física y espiritual, la enajenación que esta, produce, mantienen al pueblo encadenado a todo un sistema de hábitos y reacciones instintivas.

Igualmente, en la interpretación, análisis de la realidad, debemos de diferenciar entre lo que son los DATOS EMPÍRICOS de las CONCLUSIONES TEÓRICAS. Además, cualquier conocimiento de un paso, de una localidad, de una zona, región o país, debe de relacionarse con el SISTEMA y con la ÉPOCA.

Por último, debemos de tener bien claro el papel que en cada situación y momento corresponde a cada núcleo de militantes. No tomar esta necesidad en cuenta puede llevarnos al fracaso en la construcción de la base política, que como todo en la naturaleza es algo vivo, en proceso constante de formación y desarrollo.

La homogeneidad de la base política no es de ninguna manera, la identidad absoluta de sus núcleos de militantes, sino su capacidad de actuar con iniciativa, independencia y coordinación.

Un núcleo de militantes, debe en general avanzar hasta constituirse en base a nuevos núcleos en un COMANDO DE RESISTENCIA POPULAR.

Evidentemente, un comando de resistencia popular es un núcleo de militantes revolucionarlos CONSOLIDADO, y cuya principal función hacia la organización es la de comenzar a forjar a los que serán CUADROS MILITARES, y en cuanto al enfrentamiento en contra del enemigo, es a los comandos a quienes les corresponde lo más difícil del HOSTIGAMIENTO aún cuando en este DEBE de participar TODA LA ORGANIZACIÓN.

Por qué hemos pensado que esta forma es correcta? En primer lugar llamamos comando al embrión de nuestras futuras fuerzas guerrilleras, porque aunque sus tareas tienda a medida que la lucha avanza a ser cada vez más de carácter armado revolucionario, su vida interna es incluso más profundamente política que las de los núcleo de militantes y por lo tanto, aún cuando en el cumplimiento de sus tareas debe de ir usando cada vez más la disciplina militar revolucionaria, tanto en la determinación de sus tareas como en la de objetivos a hostigar o a explorar, debe basarse es el mejor análisis político al alcance de su capacidad. Además siendo un comando, un núcleo de militantes consolidado no cabe duda de que no solo requiere el mejor grado de politización, sino que su existencia al ser resultado de todo un proceso de formación revolucionaria, es también de DEPURACIÓN política de sus integrantes.

Se pensó también, en la RESISTENCIA POPULAR, porque esta indica una ACTITUD POLÍTICA que consideramos en estado latente en la presente etapa de la lucha de clases en nuestro país. Y porque además, de nuestra parte nos esforzamos por encontrar las forma prácticas más eficaces para RESISTIR: a) la ofensiva demagógica del gobierno "aperturista”, que afanosamente pretende garantizar una correlación de fuerzas sociales (y políticas) a su favor; b) la actitud contrarrevolucionaria que pretende intimidar con una sangrienta combinación de corrupción y terror en las masas que ya se atreven a manifestar su inconformidad y hasta a- rebelarse; c) la acción represiva directa en contra de las organizaciones revolucionarias y la "contraguerrillas” hacia los núcleo de combatientes que nacen aun.

Los comandos de resistencia popular, equivaldrán a las guerrillas dispersas o milicias de autodefensa según la teoría de la guerra popular. Por ahora son la principal forma táctica de organización revolucionaria, la escuela político-milita en donde se forjan los cuadros militares revolucionarios, la organización constructora de las ZONAS GUERRILLERAS.

Una de las características principales, de un comando de resistencia popular es la de que cada uno de sus militantes, es en cuanto a su actitud un combatiente armado al mismo tiempo que un cuadro constructor (e instructor) de grupos de militantes. Es más, un grupo de militantes solo puede constituirse en comando, sobre la base política de por lo menos un núcleo reclutado y organizado por él mismo, ya que su responsabilidad POLÍTICA determina el cumplimiento de tareas (de exploración política y operativa, de observación, de preparación, etc.) que rebasan en mucho la capacidad propia.

Además, siendo el comando de resistencia popular, la base para la construcción de las ZONAS GUERRILLERAS (en la superficie y los puntos)su actividad política requiere un mínimo de capacidad para apreciar correctamente las posibilidades reales de cada conjunto de localidades, tanto en lo político (actitud intima de la población), como en lo operativo (costumbres, formas de vida, aspiraciones inmediatas, condiciones geográficas, etc.). Y como todos éstos requerimientos solo pueden llenarse en la práctica una de las necesidades escenciales de un comando, es que sus miembros si no pueden aún, o no resulta conveniente por seguridad, que sean revolucionarios profesionales, por lo menos deben estar ligados permanentemente a su base política y subjetivamente preparados para romper en cualquier momento con sus formas "tradicionales" de vida.

El desarrollo político de los COMANDOS DE RESISTENCIA POPULAR, desembocará en la constitución de lo que seré un COMITÉ DE CONSTRUCCIÓN REVOLUCIONARIA, cuyo embrión realmente se desarrolla desde el momento mismo en que un grupo de militantes se extiende hacia la formación de otros, se CONSOLIDA y se constituye un COMANDO.

Un COMITÉ DE CONSTRUCCIÓN REVOLUCIONARIA ya es desde antes de su misma formación, un núcleo dirigente en lo político y en lo militar. Su jurisdicción ideal para la presente etapa es la ZONA o el BARRIO, pero dadas las condiciones actuales en el surgimiento de las organizaciones armadas revolucionarias, muchas veces nos encontramos con que sin ser propiamente un comité de construcción, algunos núcleos de compañeros deben de desplegar su actividad casi se puede decir que a nivel nacional.

Sin embargo, aún cuando parezca contradictorio, el desarrollo de la construcción de la base política y de la organización dé la base social, va planteando la necesidad de los comités locales, de zonas, de región. Precisamente hemos comenzado a insistir en la formación de comités de región.

Los comités de región son por ahora, pensamos, la forma táctica más urgente desde el punto de vista de la dirección estratégica (nacional), pero solo la consolidación de comités de zona es lo que hará posible la verdadera construcción de comités locales junto a la organización de zonas Guerrilleras.

 

 

 

 

Fuente: http://movimientosarmados.colmex.mx