Julio Madrazo y Diana Owen, Octubre de 1994
La doctora Diana Owen es profesora en el Departamento de Gobierno de la Universidad de Georgetown y Julio Madrazo es candidato al Doctorado en Gobierno y Políticas Públicas de la misma Universidad.
Las pasadas elecciones presidenciales fueron, sin duda, las elecciones más competidas de nuestra historia. En ese contexto, las encuestas pre-electorales, así como los conteos rápidos y la encuesta a la salida de las casillas que se realizó el 21 de agosto, jugaron un papel de gran importancia en la legitimación y credibilidad del proceso electoral.
Tan sólo en las tres semanas previas a la elección, se realizaron nueve encuestas con representatividad a nivel nacional. Los resultados de todas ellas señalaron que Ernesto Zedillo sería el vencedor, que Diego Fernández de Cevallos sería la segunda fuerza electoral y Cuauhtémoc Cárdenas la tercera. Además, también los márgenes entre uno y otro de los candidatos que pronosticaron las encuestas fueron muy precisos. Así pues, con la contienda electoral de 1994 los mexicanos entramos a una nueva etapa de nuestra vida política en donde los estudios de opinión pública demostraron ser un buen instrumento para conocer las preferencias electorales de los ciudadanos.
Sin embargo, el ejercicio de predecir el resultado electoral es el uso más simple de las encuestas. Poder determinar quién será el vencedor de una elección sin duda es algo importante, sin embargo, en términos reales, los porcentajes de las preferencias nos dicen muy poco del comportamiento político de los ciudadanos. De hecho, las encuestas nos ofrecen más y mejor información acerca del comportamiento electoral de los mexicanos.
En ese sentido, los datos de las encuestas que se han realizado en México están desperdiciados. Aún queda una veta de información enorme por explotar que nos dará un mayor conocimiento del comportamiento político-electoral de los mexicanos, todavía limitado por lo que hasta ahora se ha difundido de los resultados de las encuestas.
El trabajo de Lauro Mercado y Leo Zuckerman titulado "Un vencedor más del 21 de agosto" publicado por el Cuaderno de nexos el pasado mes de septiembre es un primer avance en esta dirección. El presente ensayo continúa explorando esta avenida. Con la misma base de datos (la encuesta a la salida de las casillas o exit poll realizada por la Cámara Nacional de la Industria de la Radio y de la Televisión y por Warren Mitofsky International) realizamos un análisis más profundo de la elección presidencial de 1994. La pregunta a resolver no es simplemente cómo se dividió demográficamente el voto de los mexicanos entre las tres primeras fuerzas políticas, sino qué tipo de ciudadanos estuvieron más propensos a apoyar a cada uno de los candidatos del PAN, PRI y PRD. Por esa razón, la pregunta más importante que este ensayo busca contestar es ¿qué características diferencian a los electores de cada uno de estos tres partidos?
Antes de continuar quisiéramos hacer una advertencia. La primera y más importante limitación de nuestro trabajo es el propio instrumento de investigación: el cuestionario que se aplicó para levantar la encuesta. En otras palabras, para conocer el porqué del comportamiento de los ciudadanos que contestaron a la encuesta, estamos restringidos a las preguntas que respondieron. De cualquier forma, a pesar de que el cuestionario fue corto (12 preguntas) hay una serie de variables que resulta muy interesante analizar.
Lo más elemental es examinar si hay algún sesgo en la composición demográfica del voto de cada uno de los principales tres partidos políticos. Para ello hemos realizado cruces entre las variables demográficas y socioeconómicas (sexo, edad, escolaridad, ocupación e ingreso) y el voto de los partidos políticos.
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Cuadro 1. Cruce de edad por partidos políticos
EDAD PAN PRI PRD
18 a 24 23% 19% 18%
24 a 29 22% 19% 19%
30 a 44 33% 36% 38%
45 a 59 16% 18% 17%
60 ó más 8% 10% 9%
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Chi cuadrada p = .002
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Sólo hay dos sesgos importantes y estadísticamente significativos: la edad de los electores y su nivel de educación. En todas las demás variables no hay diferencias entre la composición del voto de Zedillo, Fernández y Cárdenas.
El cuadro 1 muestra que el Partido Acción Nacional es el partido con el mayor porcentaje de votantes menores de 30 años, 45%. En cambio, el PRI y el PRD tan sólo obtuvieron 38 y 37% de su voto, respectivamente, de este sector de la ciudadanía. El PAN fue, sin duda, el partido político más atractivo para los jovenes mexicanos.
Lo mismo ocurrió en cuanto a los niveles de educación de los electores. El PAN es el partido con el mayor porcentaje de votos provenientes de niveles de educación elevados. Casi dos terceras partes de quienes votaron por Acción Nacional son ciudadanos que al menos han cursado la secundaria. Más sorprendente aún, 42% de quienes votaron por el PAN pasaron por la preparatoria o la universidad. Por el contrario, más de la mitad de los ciudadanos que votaron por el PRI apenas y han cursado la primaria, y sólo 26% (contra el 42 del PAN) tienen preparatoria o universidad. Resulta interesante que el PRD sea el punto intermedio. Los electores de este partido tienen un nivel de educación ligeramente mayor a los priístas, pero inferior a los panistas.
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Cuadro 2. Cruce de niveles de escolaridad por partidos políticos
Nivel de escolaridad PAN PRI PRD
Ninguno 7% 14% 9%
Primaria 31% 42% 35%
Secundaria 20% 18% 18%
Preparatoria 21% 13% 19%
Universidad o más 21% 13% 20%
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Chi cuadrada p = .000
Ambos sesgos representan un reto importante para el PRI. Más de la mitad de los mexicanos tienen menos de 18 años y en esta elección no estuvieron en edad de votar. Sin embargo, en la elección del año 2 mil un mayor porcentaje del total de electores tendrá menos de 30 años y niveles de educación más altos. Las cifras arriba descritas parecen indicar que el universo de votantes en el que el PAN es más atractivo crecerá, y con ello Acción Nacional podría tener mayor fuerza electoral. Lo anterior se confirmará sólo en la medida en que el PRI no capitalice sus acciones de gobierno. Observemos por qué.
Para continuar nuestro estudio del comportamiento político de los mexicanos realizamos un análisis logit para tres ecuaciones distintas: voto por el PAN, volo por el PRI y voto por el PRD.(1) Los tres modelos arrojan resultados muy interesantes. Hacer un análisis logit resulta útil ya que permite distinguir entre el peso que tienen las variables demográficas y las variables de actitudes en la elección de candidatos. Así pues, este análisis nos permite responder a la siguiente pregunta: ¿que factores influyen más en el voto de los mexicanos, los demográficos y socioeconómicos o sus actitudes y opiniones políticas?
Para cada ecuación la variable dependiente es dicotoma, donde 1 equivale al voto por ese partido (PAN, PRI o PRD) y 0 equivale al voto por los otros ocho partidos.
Los coeficientes que se muestran en el cuadro 3 muestran claramente que las variables de actitudes son las que mayor influencia tienen en el voto de los mexicanos.
Los coeficientes de logit son similares a los de una regresión, sin embargo no se pueden interpretar como tales.
Nuestro modelo tiene cuatro variables demográficas: sexo, ingreso, educación y edad. Nuestra hipótesis era que al menos educación y edad serían estadísticamente significativas y que confirmarían los sesgos demográficos descritos en los cuadros 1 y 2. Sin embargo, no fue así. De hecho, a pesar de que los coeficientes de todas las variables son significativos, en este tipo de análisis la influencia de las variables demográficas y socieconómicas se diluye. Con una sola excepción, ninguna variable muestra ser de gran importancia en la decisión de por quien votar. En el caso del PRD, el coeficiente de la variable sexo (0.13) indica un ligero sesgo femenino en el voto perredista.
™-----------------------------------------------------------Þ Cuadro 3. Análisis logit del voto por partido político Variables dependientes Variables independientes PAN PRI PRD Sexo (mujer) -.02 .05 .13 Ingreso menor N$2,300 0.09 .00 -.03 Ingreso mayor N$2,300 -.01 .04 .04 Educación secundaria o más .06 -.10 .07 Menor de 30 años -.08 .04 .03 Mayor de 30 años -.05 -.05 -.02 Gobierno de CSG -.15 .34 -.09 Economía nacional -.08 .19 -.33 Economía familiar -.15 .19 -.14 Constante .43 .05 .29 ê-----------------------------------------------------------
Las tres variables que miden actitudes de los votantes son: Gobierno de CSG, Economía nacional y Economía familiar.(3) Al contrario que las variables demográficas, la clave del comportamiento electoral de los mexicanos se encuentra en el efecto de estas variables.
La pregunta textual para cada una de estas variables fue: 1. En general, ¿está usted de acuerdo o en desacuerdo con la manera como ha gobernado el presidente Carlos Salinas de Gortari? 2. ¿Usted considera que desde que entró Carlos Salinas de Gortari a la Presidencia, la situación económica del país ha mejorado o empeorado? 3. ¿Y su situación económica personal y familiar es mejor o peor que antes del sexenio del presidente Salinas?
En el caso del PAN, los dos coeficientes de mayor peso son Gobierno de CSG y Economía familiar. El signo de ambos coeficientes es negativo, ello indica que una mala calificación de la administración de Carlos Salinas de Gortari (-.15) y una mala apreciación del estado de la economía familiar del votante (-.15) fueron los factores que más influencia tuvieron en la decisión de quienes votaron por el candidato presidencial del PAN.
En quienes votaron por el PRI, el factor que mayor influyó en su decisión de apoyar a Ernesto Zedillo fue la actitud positiva que los ciudadanos tenían respecto a la administración saliente (.34). Las obras dos variables,
Economía nacional y familiar también juegan un papel importante, aunque de menor peso (.19 en ambos casos). Así pues, en términos generales los priístas opinan que la economía de México y la de sus hogares está mejor que hace seis años.
El caso del PRD es la antítesis del PRI. El coeficiente de evaluación de la administración de Salinas es negativo (-.09). Más relevante aún, y de mayor importancia para determinar el voto de quienes apoyaron a Cárdenas, es la calificación de la economía, fundamentalmente la Economía nacional (-.33). Quienes votaron por el PRD tienen una opinión negativa del estado de la economía del país; esta variable fue el factor que más los motivó para votar por su candidato. Tal vez, el ligero sesgo femenino en el voto del PRD esté ligado a la percepción tan negativa que se tiene del estado de la economía nacional.
En resumen, las variables disponibles en el cuestionario que se aplicó a la salida de las casillas muestran que los panistas votaron por Fernández de Cevallos porque sienten que Salinas no ha sido un buen presidente y su economía familiar se ha visto afectada. Quienes votaron por Cárdenas piensan que la economía de México está mucho peor que hace seis años. Y, finalmente, para quienes votaron por Zedillo el factor principal que influyó en su voto es que aprueban la manera en que Salinas administró al país.
Los resultados de este estudio parecen indicar que la amenaza que representa para el PRI un electorado joven y mejor educado en el año 2 mil es manejable. En la medida en que los priístas logren que la siguiente administración genere actitudes positivas respecto al estado del país, las variables demográficas quedan relegadas a un segundo plano en la decisión de por cuál partido votar. De cualquier forma, es necesario que continuemos realizando estudios de opinión pública y hagamos un análisis más profundo de los factores que influyen en el comportamiento político de los ciudadanos.
Desafortunadamente, en la encuesta a la salida de las casillas no había preguntas sobre la personalidad de los candidatos, los principales problemas del país, o el levantamiento en Chiapas (por citar unos ejemplos) que nos permitieran ahondar más en nuestro análisis. Variables como éstas nos permitirían saber más acerca del peso que los electores le dieron al liderazgo de los candidatos, al contenido de sus propuestas y al miedo a la violencia, para emitir su voto.
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