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1990 Hacia el nuevo Código Electoral

Jose Woldenberg, Junio de 1990

Como una derivación de las reformas constitucionales en materia electoral aprobadas el año pasado, el PRI presentó al Congreso la iniciativa de sustituir el Código Federal Electoral vigente por un Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales.

Se trata de una nueva ley electoral que sigue la lógica de las propuestas constitucionales que en 1989 aprobaron las fracciones parlamentarias del PRI y el PAN y que quizá sufra algunas modificaciones cuando se negocie contra el llamado "libro azul" y sus agregados presentados por el PAN.

Por lo pronto, la discusión en torno a la nueva reglamentación electoral no ha podido ocupar un lugar estelar en la agenda del Congreso, primero por la "huelga parlamentaria" de varias fracciones de oposición, pero fundamentalmente por la iniciativa de reforma constitucional en materia del servicio de la banca que el presidente presentó -¿por sorpresa?- al propio Congreso.

No obstante, cuando se despeje el panorama aparecerá con claridad el litigio en torno a lo que puede ser el nuevo CFIPE. ¿Cuáles son algunas de las iniciativas que contiene, más allá de las que se desprenden naturalmente de las reformas constitucionales del año pasado? Pasaremos a numerarlas con un breve comentario.

1. El PRI insiste en que un mismo candidato a diputado no pueda aparecer postulado al mismo tiempo por la vía de la mayoría relativa y la de representación proporcional. Se trata de una vieja pretensión que no había cuajado porque varios partidos de oposición argumentaban que en su etapa de acumulación originaria de fuerzas, resultaba pertinente postular a un mismo candidato por ambas fórmulas. No obstante, dada la existencia de por lo menos tres grandes referentes electorales, parece que esa puerta sí será clausurada ahora.

2. Desaparecerá la Comisión Federal Electoral y se creará el Instituto Federal Electoral con órganos centrales, locales y distritales, que de alguna manera sustituyen a la CFE, las comisiones locales y los comités distritales. El IFE contará como "órganos centrales" con un Consejo General, una Junta General Ejecutiva y un Director General. La composición del Consejo General, que puede usted apostar a que será uno de los puntos más debatidos, sigue los lineamientos que ya se h abían dado a conocer por la "carta de intención" firmada por el PRI y el PAN, es decir, un consejero del poder ejecutivo (el secretario de Gobernación), cuatro del poder legislativo (dos diputados y dos senadores, uno de cada Cámara de la mayoría y el otro de cada Cámara electo de "entre las propuestas que presenten las minorías"), seis consejeros magistrados que saldrán de una lista que enviará el presidente a la Cámara de Diputados para ser electos por las dos terceras partes de los votos; y representantes de los partidos en la siguiente proporción: uno si su votación anterior fue de entre 1.5 y 10%; dos entre más del 10 y hasta el 20%; tres entre más del 20 y hasta el 30%; y cuatro si obtuvo más del 30%. Tal cual ya se había anunciado.

Jose Woldenberg. Profesor de la UNAM y miembro del Consejo Editorial de nexos. Su último libro es Historia documental del SPAUNAM.

3. Las elecciones serán el tercer miércoles de agosto en vez del primer miércoles de julio. No comments.

4. Se acaba con la posibilidad de fundar (y de que sean reconocidas legalmente) las asociaciones políticas nacionales, porque "no se justifican en la actualidad". Quizá los otros partidos políticos estén de acuerdo con el PRI, no obstante, dada la volatilidad que aún existe en nuestro sistema de partidos y dada la existencia de corrientes políticas que no se reconocen en los grandes referentes electorales existentes, parece apresurado suprimir esa figura legal. Más bien, junto con las asociaciones políticas nacionales habría que pavimentar el piso para el reconocimiento de los partidos regionales existentes.

5. Se pretende que el nuevo IFE logre que las tarifas comerciales fijadas por los diferentes medios sean respetadas para que los partidos políticos puedan comparar tiempos y espacios a los mismos precios. Con esto se recoge una reiterada demanda de más de un partido de oposición.

6. Se pretende ahora que los tiempos de transmisión de los partidos a través del tiempo oficial del Estado sea proporcional a su número de votos. Antes en esta materia la disposición era equitativa -independientemente de los votos-, así que, sin duda, será impugnada.

7. En relación al financiamiento público se propone que ahora se tome en cuenta, para el reparto, la elección de senadores.

Se trata de una iniciativa que beneficia de forma tan transparente al PRI que uno bien puede ahorrarse el comentario.

8. Se intenta abolir la posibilidad de las candidaturas comunes. Según el CFIPE, valen las coaliciones o que un partido postule a sus propios candidatos, pero se prohibe que dos o más partidos postulen a un mismo candidato. La iniciativa atenta contra la lógica y la historia electoral del país (varios candidatos a la presidencia del PRI fueron postulados también Y por el PARM y el PPS, sin integrar coalición), pero dado que lleva dedicatoria el asunto resulta aún peor.

9. El Registro Nacional Ciudadano estará encargado de confeccionar un Catálogo General de Electores ("información de básica de los mayores de 18 años"), un Padrón Electoral (con los que tengan su credencial para votar) y un Directorio Nacional de Ciudadanos (quienes estando en los dos anteriores, "cuenten con su Cartilla del Ciudadano"). El Catálogo y el Padrón se levantarán por una sola vez a través de la técnica sensal, y es de esperarse que funcionen para las elecciones de 1994. La oposición demandará que funcionen para 1991, pero en esta materia habrá una Comisión de Vigilancia donde participarán los partidos.

10. Se pretende profesionalizar el "servicio electoral", creando una especie de carrera de funcionario electoral. Si dichos funcionarios lo son del Estado y no del gobierno a lo mejor sirve para inyectarle imparcialidad al proceso, pero puede resultar contraproducente si se confunde el Estado con el gobierno.

11. Se propone que las campañas electorales sean más cortas... ahora que empiezan a tener sabor y color. Aunque esa parecer ser la fórmula que se impone en todo el mundo.

12. Los órganos locales o distritales, según sea el caso, otorgarán tanto el registro de candidaturas como las constancias de mayoría. Con esto se intenta descentralizar, y no está mal. Antes, la CFE desempeñaba esa tarea.

13. Como ya lo señala la Constitución, el Tribunal Federal Electoral tendrá una sala central y cuatro locales, las cuales resolverán en una sola instancia. Esto parece pertinente, dadas la extensión del país y la magnitud del contencioso electoral en México.

14. Se suprimen las listas adicionales de casillas, aquel famoso 10% de electores extras que no aparecían en el padrón y que tanto impugnó la oposición. Ahora, habrá casillas especiales para los que el día de la elección se encuentren fuera de su sección.

Se trata de algunas de las propuestas que en breve quizá sean ley. No son todas las que contiene el CFIPE, pero sí las que el propio PRI ha subrayado. El balance, por lo pronto, corre por su cuenta.