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1987 Entrevista Carlos Salinas de Gortari

Tlapa Gro., 2 de Diciembre de 1987

"Concedida a la radiodifusora La Voz de la Montaña, del Instituto Nacional Indigenista"

INTERLOCUTOR: ¿Cuáles serán los lineamientos que seguirá la política indigenista que usted plantea para el próximo sexenio?

LICENCIADO SALINAS DE GORTARI: He recalcado en el diálogo con los grupos indigenistas de Chiapas y Oaxaca, y en este primer contacto en la Montaña de Guerro con los de este estado, que debemos partir de un absoluto respeto a sus tradiciones y del valor de sus experiencias de trabajo en comunidad.

Todo programa destinado a los indígenas tiene que contar con los indígenas porque en la experiencia que ellos tienen está la mayoría de las propuestas para resolver sus problemas.

Ya en ocasiones anteriores he señalado que en materia de educación tenemos que promover la presencia de maestros bilingües y biculturales, porque la educación debe ser bilingüe y bicultural.

En materia de salud, tenemos que respetar y promover la medicina tradicional, no sólo porque es un complemento indispensable de la medicina "moderna", sino porque para los indígenas es una oportunidad de repliegue ante el costo excesivo e inalcanzable de la medicina "moderna". Por tanto, en materia de medicina en las áreas indígenas debemos promover la tradicional y la moderna.

En materia de vivienda recogí la petición de los propios indígenas para que se les reconozcan los diseños que ellos mismos proponen, utilizando el material que existe en su lugar de origen, porque en ciertas ocasiones les quieren imponer el diseño y los materiales de fuera. Si es difícil que lleguen provisiones para las personas, imagínense cómo y cuándo llegarían los materiales y al costo que estarían.

En materia social es necesario aprovechar y promover la experiencia comunitaria que tienen para el trabajo. Ellos pueden realizar proyectos con trabajo colectivo, que les resultan más baratos; así me lo pidieron.

En materia de producción tienen la inquietud de promover las artesanías y las escuelas de artesanía o casas de la cultura en las zonas indígenas correspondientes; porque sienten que está desapareciendo la tradición y su capacidad creativa, debido a la migración de sus jóvenes y al embate del mundo que los rodea.

En el caso de los indígenas, he señalado que no acepto la palabra "'marginación", porque están muy integrados; sin embargo, están integrados a la parte más nociva del desarrollo. Debemos reconocer su integración, y en consecuencia, los aspectos más negativos de ella en el desarrollo, para promover la presencia más activa de pequeñas obras comunitarias, que para ellos significan la solución de grandes problemas.

Me preocupa el alcoholismo, mas no debemos atribuirlo a una fatalidad cultural de los grupos indígenas, sino más bien a un producto de la activa promoción comercial, lo cual muestra, en este caso, la integración de estos grupos a los aspectos más negativos del desarrollo.

El narcotráfico me preocupa porque en las zonas indígenas están surgiendo áreas de esta producción como una respuesta desesperada a la situación, a los bajos niveles de vida. Por ello, debemos trabajar más para darles mayores oportunidades de empleo e ingreso que les permitan una manera digna de vivir, porque el narcotráfico se revertirá contra ellos en la medida en que afectará a sus hijos y su vida comunitaria; resolverá momentáneamente el problema de un mayor ingreso, pero les dejará un daño terrible a ellos y a todos los mexicanos. El combate del narcotráfico es fundamental, y se le puede combatir ofreciendo opciones de ingresos a los indígenas.

Ellos han señalado el tema de las comunicaciones como un elemento básico. Basta observar las regiones para ver lo difícil que es tener acceso a ellas. Por experiencia sabemos que los cacicazgos tradicionales florecen en las zonas incomunicadas y los modernos en las muy integradas.

Estas inquietudes las he recogido de los planteamientos que las comunidades indígenas me han hecho; por ello —repito— el programa que hagamos juntos, se ampliará a partir de lo que señalen los propios indígenas y de la corresponsabilidad que el resto de los mexicanos tenemos con esa parte que es fundamental en nuestros orígenes y en nuestra historia.

INTERLOCUTOR: ¿Qué papel deberán desempeñar los indígenas en esta que ha llamado usted "la política moderna"?

LICENCIADO SALINAS DE GORTARI. En la temática de los grupos indígenas podemos subrayar el sentido de modernidad; debemos conciliar intereses opuestos sin ir en contra de las tradiciones de los indígenas, sino buscando fortalecerlas.

Recuerden que quienes no quieren cambiar hacen revoluciones. Así empieza la mejor biografía de Emiliano Zapata, como la historia de unos campesinos que no querían cambiar y por eso hicieron una revolución.

Para que no cambie la vida tradicional comunitaria de los indígenas, debemos modernizar la vinculación que tienen con el desarrollo, evitar el reflujo en los aspectos más negativos y promover su participación en los aspectos realmente positivos. Pero eso tendrá que hacerse respetando sus tradiciones y costumbres.

INTERLOCUTOR Sus palabras de esta entrevista serán traducidas al náhuatl, al mixteco y al tlapaneco, lenguas en las que transmitimos en "La Voz de la Montaña". ¿Quisiera usted dirigir algún mensaje en especial a los jóvenes habitantes de la montaña?

LICENCIADO SALINAS DE GORTARI: Sé que hay una fuerte emigración de jóvenes de la montaña, de mixtecos, nahuatlecos y tlapanecos, que no quieren irse, pero que lo tienen que hacer porque están buscando mejores opciones de ingreso. El esfuerzo realista que haremos será buscar que los jóvenes puedan permanecer en sus comunidades con una vida digna. Ese es nuestro propósito fundamental.

INTERLOCUTOR: Una última pregunta, licenciado: ¿Considera necesario que exista algún programa especial para esta región de la montaña, una de las más pobres de nuestro país?

LICENCIADO SALINAS DE GORTARI: Se han integrado programas para diferentes regiones étnicas en el país, ya que es conveniente que la concepción sea regional, porque en las zonas indígenas existen problemas de índole diversa: los problemas de los chapinos no son iguales a los que tienen los habitantes de la montaña, en Guerrero.

Tenemos que reconocer que en nuestro país, existen regiones, por lo que es indispensable que se elaboren programas regionales específicos para cada una de las diferentes zonas indígenas. Pero debemos cuidar que no tengan un sentido paternalista o de usurpación de la responsabilidad de los habitantes de esas zonas, sino que es imperativo prever la coparticipación de los indígenas y de aquellos que tenemos la convicción de que hay que enfrentar con franqueza y realismo sus problemas.

Tlapa, 2 de diciembre