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Selección de textos y documentos:

Doralicia Carmona Dávila

© Derechos Reservados
ISBN 970-95193

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1863 Proclama de Forey en Orizaba.

Orizaba, Ver., 15 de febrero de 1863.

 

Mexicanos:

Después de largo tiempo que el cuerpo expedicionario, que está a mis órdenes, se ha visto obligado a permanecer en sus acantonamientos, ahora va salir de ellos para marchar sobre México.

Por más largo que haya sido este tiempo, pasado en un reposo que no fue sino aparente, no habrá sido perdido.

Habrá servido, no lo dudo, para haceros reflexionar sobre las mentiras de aquellos que están interesados en representarnos como vuestros enemigos y a los que los bizarros soldados que mando, han dado un solemne mentís por el orden y la disciplina que incesantemente han reinado en sus filas.

Si nosotros somos vuestros enemigos, nosotros los franceses, que protegemos vuestras personas, vuestras familias y vuestras propiedades, ¿qué serán entonces esos mexicanos, vuestros compatriotas, que os gobiernan por medio del terror; que devastan vuestras propiedades; que, al arruinar la fortuna privada por exacciones sin ejemplo, aniquilan la fortuna pública y todo esto por conservar un poder de que hacen un uso tan deplorable?

Sí, mexicanos: por nuestros hechos habréis reconocido la verdad, la lealtad de nuestras palabras, cuando en el nombre del emperador os declaraba solemnemente lo mismo que aún hoy os repito: que los soldados de la Francia no han venido aquí para imponeros un gobierno; ellos no tienen otra misión, entendedlo bien, después de haber arrancado por la fuerza al que se dice ser la expresión de la voluntad nacional, la justa reparación de nuestros agravios, la que no han podido obtener las negociaciones, que la de consultar esta misma voluntad nacional sobre la forma de gobierno que desee y sobre la elección de los hombres que crea los más dignos de asegurarle el orden con la libertad en el interior, su dignidad e independencia en el exterior.

Después de haber cumplido con esta tarea, le quedará al ejército francés la obligación de ayudar al gobierno de vuestra elección a marchar resueltamente en la vía del progreso, el que, a pesar de los que no saben apreciar a México, llegará a hacer de él un país que nada tendrá que envidiar a los demás.

Entonces, aquellos de nosotros que no habrán pagado con su vida la realización de esta noble empresa, se reembarcarán en los navíos de la Francia y regresarán a su patria dichosos y orgullosos de haber llenado un gran deber, si éste tiene por resultado la regeneración de vuestro país.

Orizaba, 15 de febrero de 1863.

El general de división, senador, comandante en jefe del cuerpo expedicionario de México.

(Ellie Frédéric) Forey

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente:
Benito Juárez. Documentos, Discursos y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Edición digital coordinada por Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Versión electrónica para su consulta: Aurelio López López. CD editado por la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006.