Septiembre 14 de 1847
Después de la pérdida de la batallas de Molino del Rey y de Chapultepec, los invasores norteamericanos se movilizaron para entrar a la ciudad de México que estaba indefensa pues Santa Anna había se había retirado con el ejército a la ciudad de Guadalupe Hidalgo.
En la madrugada de este día martes 14 de septiembre, salió una comisión enviada por el Ayuntamiento para pedir a Scott garantías para la ciudad, y éste respondió que no firmaría capitulación alguna. Entonces, el ejército invasor avanzó -seis mil hombres lo formaban- y a las siete de la mañana enarbolaron en el saqueado Palacio Nacional de México la bandera de los Estados Unidos.
El pueblo indignado espontáneamente comenzó a resistir a los invasores a tiros de fusil desde ventanas y azoteas de las casas. W. Scott ordenó que fuesen voladas, y los vecinos fusilados sin mayor formalidad. La resistencia del pueblo continuó a pesar de que el Ayuntamiento invocaba tranquilidad en aras de la seguridad.
Scott nombró al general Quitman gobernador civil y militar de la ciudad. Durante todo el tiempo que duró la ocupación, el pueblo se mantuvo rebelado y una comisión militar, juzgaba a los “rebeldes” y fue frecuente que a pedradas, impidiera la aplicación de los castigos impuestos. La bandera nacional, volvió a ondear hasta el 12 de junio de 1848.
Doralicia Carmona: MEMORIA POLÍTICA DE MÉXICO.
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