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Las tropas mexicanas enfrentan a los invasores americanos en la Batalla del Molino del Rey

8 de Septiembre de 1847

Scott cree que en los edificios del Molino y de Casamata hay guardado material de guerra, por eso se empeña en tomarlos. Mientras tanto, Santa Anna considera que ese terreno es favorable para ganar la batalla y trama una estrategia considerada por los demás generales como adecuada.

Todo se dispone durante el día 7, pero por la noche, inexplicablemente Santa Anna cambia de parecer y todo lo planeado, con lo cual la línea de defensa se debilita. En la madrugada de este día cambian su formación los norteamericanos y al amanecer inician el ataque que es repelido por la fiereza con que combaten los mexicanos que se ven sin apoyo por la manera en que Santa Anna cambió las posiciones de defensa; la caballería sin órdenes de avance, está como espectadora: Simeón Ramírez y Carlos Brito, no acuden al auxilio de Antonio León ni de Echegaray. El alto mando no interviene, faltan las órdenes del general en jefe.

Los norteamericanos asaltan por segunda vez y son rechazados. Se reorganizan y atacan por tercera vez y se hace la batalla general. Álvarez se excusa de atacar porque los oficiales no le quieren obedecer y otros disputan y protestan por lo inconveniente del terreno; el hecho es que la caballería pasa por un camino inaccesible y que Lucas Balderas y Antonio León resultan muertos. La reserva de las tropas no acude, ni la caballería ataca cuando asaltan Casamata. Santa Anna no participa en la batalla, dicen los testigos que después de haber formado en persona el día siete su línea y de haberla desbaratado por la noche, se retira a dormir en Palacio y que por la mañana se fue a la garita de La Candelaria porque creyó que por ahí atacarían.

La batalla de Molino del Rey no tuvo general en jefe y la defensa quedó reducida a esfuerzos aislados de quienes cumplían su deber abandonados de jefes y caballería. Santa Anna llega al lugar de combate cerca de las nueve y media de la mañana cuando la derrota es un hecho consumado.

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El contenido de este texto pertenece a la publicación: MEMORIA POLITICA DE MÉXICO de Doralicia Carmona para leer más adquiera la edición completa