13 de Agosto de 1914
Durante los últimos lustros del gobierno de Porfirio Díaz, se comenzó a dar el nombre de Ejército Federal a las fuerzas militares mexicanas que al lado de los “rurales” y las “reservas” –creadas bajo el ministerio de Bernardo Reyes-, se fueron integrando con verdadero espíritu de cuerpo y del deber, al nivel de los ejércitos profesionales.
El Ejército Federal fue leal a los gobiernos emanados de la Constitución, defendió a Díaz contra la rebelión maderista; después a Madero contra los zapatistas y a Huerta contra los revolucionarios, aunque algunos de sus jefes, como Huerta, Mondragón, Reyes y Félix Díaz, faltando a su deber, participaron en el asesinato de Madero.
Este ejército profesional, derrotado por las fuerzas revolucionarias, firma sobre la salpicadera de un automóvil, el acuerdo por el que entrega la capital del país a los constitucionalistas y acepta su propia disolución. (Ver Documento)

A partir de este momento, actuará el ejército constitucionalista con sus divisiones: la del norte, comandada por Villa; del Noroeste, por Obregón; del Noreste por Pablo González; la del centro, por: Natera y Jesús Carranza, y el Ejército Libertador del Sur por Zapata.
Doralicia Carmona: MEMORIA POLÍTICA DE MÉXICO.
|