Autora: Doralicia Carmona Dávila.

 

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ISBN 970-95193

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Nicaragua y Guatemala se separan de México, no están de acuerdo con la proclamación de Iturbide como emperador ni con el pago de alcabalas

1 de Julio de 1823

En el Congreso de las Provincias Unidas de Centro América, efectuado en Guatemala, Nicaragua y Guatemala se separan de México. Ambas se habían adherido espontáneamente el 5 de enero de 1822.

Consumada la Independencia de México, se instaló la Junta Provisional de Gobierno, la cual nombra una Regencia que encabeza Iturbide. Mientras esto sucede, Guatemala convoca a la formación de la Capitanía General de Centroamérica. Quieren agregarse a México Nicaragua, Honduras, Chiapas y Quetzaltenango; ser independientes. Guatemala, San Salvador y Costa Rica. Iturbide envía a Guatemala a Vicente Filisola, con la instrucción de que cada quien decida si quiere seguir unido a México o no. El 5 de enero de 1822, son escrutados los votos y resulta que todos quieren pertenecer a México, excepto San Salvador. Pero el 19 de mayo siguiente, Iturbide se declara Emperador y esto no es del agrado de las provincias centroamericanas. El febrero de 1823, se rebela Santa Anna contra Iturbide. En el caos, el 29 de marzo, Filisola convoca por su cuenta al Congreso de Provincia Unidas de Centroamérica, en Guatemala, del cual resultará la separación.

Arrangoiz (México desde 1808 hasta 1867) refiere: “Cinco de las seis provincias de Guatemala, estaban descontentas de su unión a México, porque algunas de las providencias del Gobierno eran muy perjudiciales a su comercio, como las que prohibían la exportación de efectos para España, como el añil, el cacao y la grana; también estaban disgustadas por el establecimiento de las Alcabalas, que no había en el tiempo del Gobierno Español, y deseaban una ocasión para hacerse independientes que les presentó el plan de Casamata […]”.

A partir de hoy, habrá otra nación: una república federal integrada por Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, llamada: Provincias Unidas del Centro de América, con capital en Guatemala. Sólo Chiapas decidió quedar integrada a México.

Mientras, en México, el ministro Lucas Alamán presenta ante el Congreso Nacional, el acuerdo para retirar las tropas mexicanas: “Que siendo libre el pueblo de Guatemala para constituirse de la manera que le sea más conveniente a sus intereses y que crea más propio para promover su felicidad, se retiren de su territorio las tropas mexicanas destinadas a él, a las órdenes del brigadier Filisola”.

Salvador Méndez Reyes (El hispanoamericanismo de Lucas Alamán), cuenta que muchos diputados se opusieron a la propuesta de Alamán y que éste “defendió su proyecto exponiendo la necesidad de que México no hiciese el papel que había hecho España negando la libertad a los pueblos americanos, aunque a continuación aceptó la idea del diputado Fernández, estableciendo que ‘el Congreso queda enterado acerca de la convocación de un congreso hecho en Guatemala por el general Filisola; y en consecuencia dispondrá la retirada de las tropas mexicanas que se hallan a las órdenes de aquel jefe, avisando las resultas’".

José Manuel de Arce y Fagoaga (que en su ciudad natal dio el Grito de Independencia el 5 de noviembre de 1811, quien con una comisión viajaba por los Estados Unidos para pedir apoyo, armas y créditos), al enterarse que las provincias centroamericanas, habiendo rechazado la monarquía, se habían unido para integrar una república independiente, regresará a su país para tomar parte en la formación del nuevo gobierno. Guatemala se convertirá en república federal y el general Arce será elegido su primer presidente. Su administración será muy polémica.

El ideal de quienes habían erigido esta federación en Guatemala, era crear un estado moderno y democrático que se desarrollara entre los océanos Pacifico y Atlántico. Pero los conservadores (clero y latifundistas) se opondrán intensamente al proyecto federal; además, debido a que la región no dispone de un buen sistema de comunicaciones, la capital, Guatemala, tendrá una esfera de poder muy limitada. Fungirán como Presidentes de la Federación, Manuel José de Arce y Fagoaga (1825-1829), José Francisco Barrundia y Cepeda (1829-1830), Francisco Morazán Quesada (1830-1834), José Gregorio Salazar y Castro (1834-1835), Francisco Morazán Quesada (1835-1839) y Diego V. y Cocaña (1839).

El Congreso mexicano reconocerá formalmente la Independencia de las Provincias Unidas de Centroamérica el 20 de agosto de 1824. “Una vez que México reconoció la independencia centroamericana, promovió que los otros países también así lo hicieran”. Manuel Díaz de Bonilla, será el primer Embajador de México en Guatemala nombrado por Alamán en 1831.

Doralicia Carmona: MEMORIA POLÍTICA DE MÉXICO.