Febrero 5 de 1917
En el Teatro de la República de la ciudad de Querétaro, es promulgada la nueva Constitución, que entrará en vigor el próximo 1º de mayo. La secretaría de Gobernación informa que también se hará la solemne promulgación simultáneamente en las principales ciudades, por la persona indicada, que será acompañada por brigadas de infantería, caballería y artillería, así como por bandas de música y militares que recorrerán sus calles principales.
El pasado 31 de enero los diputados rindieron la protesta de guardarla, al igual que el primer jefe Venustiano Carranza. El país todavía no se encuentra en paz, grupos revolucionarios importantes se mantienen en armas y a pesar de estar prácticamente derrotados, Villa y Zapata siguen al frente de las causas que defienden. Otros grupos también se encuentran al acecho, porque serán enemigos del nuevo ordenamiento: los grandes terratenientes, las corporaciones extranjeras y desde luego, la Iglesia católica.
El año de 1916, una vez derrotadas las fuerzas convencionistas, Venustiano Carranza convocó a un Congreso Constituyente que se integraría por un diputado por cada sesenta mil habitantes, no enemigo de la causa y de preferencia constitucionalista; y de antemano estableció que los debates sólo podían durar del 1º de diciembre del año en curso al 31 de enero de 1917.
Entre marzo y agosto del mismo año, ocho abogados escribieron la primera versión del proyecto de reforma constitucional, y entre septiembre y noviembre, un grupo de políticos carrancistas, entre ellos, Luis Manuel Rojas y José Natividad Macías, redactó la versión final del documento, cuyo contenido era político y marcadamente presidencialista y municipalista, características que se trasladarían a la nueva Constitución.
El 22 de octubre de 1916 se realizaron las elecciones en 216 de los 244 distritos del país; con excepción de Campeche y Quintana Roo, todas las entidades eligieron diputados. Los estados no representados en toda su amplitud, fueron los de Chihuahua y Morelos, dominados por Villa y Zapata.
La mayor parte de los representantes populares pertenecían a las clases medias (62 abogados, 18 profesores, 16 médicos, 16 ingenieros, 22 militares no de carrera) y sólo una escasa minoría a las populares (5 líderes sindicales, 4 mineros, 3 ferrocarrileros); eran en su mayoría hombres entre los 25 y los 49 años y muy pocos tenían experiencia legislativa, algunos de ellos habían formado parte del "Bloque Liberal Renovador" en la anterior legislatura, disuelta por Victoriano Huerta.
El contenido de este texto pertenece a la publicación: MEMORIA POLITICA DE MÉXICO de Doralicia Carmona para leer más adquiera la edición completa
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