Febrero 1 de 1867
Las fuerzas republicanas al mando de Mariano Escobedo, Jerónimo Treviño, Pedro Martínez y Francisco O. Arce, enfrentan y derrotan a las imperialistas de Miguel Miramón en la batalla de San Jacinto, Zacatecas.
A principios de este año, las tropas francesas habían desocupado Jalisco, Zacatecas, San Luis Potosí, Guanajuato y parte de Hidalgo. Juárez, para estimular a los combatientes, se acercó lo más posible a la vanguardia, al efecto había salido de Durango y el 22 de enero, instalado su gobierno en Zacatecas.
Después de algunos movimientos estratégicos hechos por ambos bandos, Escobedo pensó que Miramón no haría algo contra Zacatecas porque había enviado una columna militar para reforzar la plaza. Sin embargo, Miramón tenía la intención de aprehender a Juárez y a sus ministros y el 27 de enero atacó Zacatecas con tanta energía que logró llegar al centro de esa población.
Juárez y su gabinete se salvaron porque mandaron el carruaje del Presidente hacia una dirección y ellos, como jinetes, fueron hacia otra: “aunque muchos opinaron porque el gobierno se retirara de esta ciudad y para ello había razones muy poderosas de conveniencia política, sin embargo, yo no creí conveniente seguir esta opinión y me resolví a correr la misma suerte de nuestras tropas. [...] la idea tremenda de que mi anticipada retirada de esta ciudad introdujese el desaliento en las tropas y en el pueblo, me afirmaron más en mi resolución. [...] El Sr. Auza me mandó decir que me pusiera yo a salvo. Entonces monté a caballo, [...] (Juárez).
Miramón, siguiendo su audaz plan, tomó Zacatecas y ordenó a Severo del Castillo que desde el Bajío se moviera hacia San Luis Potosí para frenar el movimiento de Escobedo; pero Castillo se detuvo en San Miguel de Allende por falta de dinero; al enterarse Escobedo, trató de cercar a los imperialistas que además de estar lejos de sus centros de abastecimiento, no tenían apoyo.
El contenido de este texto pertenece a la publicación: MEMORIA POLITICA DE MÉXICO de Doralicia Carmona para leer más adquiera la edición completa
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