Home Page Image
 
 
 
 
 
 

 


 


Leonardo Márquez y Miguel Miramón ponen sus espadas a los pies del emperador ante la idea de Maximiliano de marcharse de México

10 de Noviembre de 1866

Días antes, el ministro inglés Scarlett y el padre Fisher habían tratado de convencerlo de que se mantuviera en el trono. Esta petición fue reforzada el día de hoy por los generales mencionados. Se inclina así la balanza y Maximiliano decide quedarse.

A mediados de octubre, Maximiliano había recibido la noticia del fracaso de su esposa frente a Napoleón y de su locura; asimismo, la notoria concentración de las tropas francesas con el objetivo de reembarcarse, le habían hecho ver que Napoleón lo abandonaba. Fue así como decidió abdicar y salir del país: el 21 de octubre, se dirigió a Orizaba, y sigilosamente contrató el vapor “Dándolo”, en el que embarcó su archivo personal y objetos privados.

Enterados los conservadores de su plan, le hicieron un gran recibimiento en Orizaba; impresionado, titubeó y comenzó a pedir opiniones, las que recibió fueron contradictorias, pero finalmente, se quedó.

01

El contenido de este texto pertenece a la publicación: MEMORIA POLITICA DE MÉXICO de Doralicia Carmona para leer más adquiera la edición completa