Enero 19 de 1523 (¿?)
Que en la Nueva España fueran establecidas las órdenes religiosas fue importante debido a su influencia que tuvieron en las disposiciones tomadas para el gobierno en estas tierras por el rey, los Consejos de Indias y de Castilla que se fundamentaban en sus informes.
En defensa de los indígenas, con frecuencia tuvieron tremendos choques con los encomenderos que veían en sus prédicas un peligro para su hacienda y un obstáculo para sus ambiciones.
Luego de iniciada la conquista, se había avanzado poco en la catequización pues con Hernán Cortés solamente habían venido dos clérigos sin facultades para la conversión: fray Bartolomé de Olmedo y clérigo llamado Juan Díaz. Para cumplir con esa parte que era obligada, Cortés envió al rey una carta que recibió a principios de 1522 Carlos V, en que le anunciaba la toma de la ciudad de México y pedía a España religiosos de saber y grandes virtudes. Con ese propósito, a petición de Carlos V, el Papa Adriano VI, expidió en Zaragoza la bula Charisimo in Christo filio nostro Carolo quinto Romanum et Hispaniarum Catolicum Regi electo. Conocida como bula Obnimoda, que otorgaba al rey la facultad de enviar ministros a las Indias, y da a los elegidos "autoridad para todo ejercicio, en ambos fueros, de los actos episcopales que no requiriesen expresamente la investidura episcopal, con la extensión que ellos creyesen conveniente para la conversión y aprovechamiento de los indios".
En virtud de estas facultades, el emperador mandó a los frailes Juan du Toic o de Tecto, guardián del convento de San Francisco en la ciudad de Gante; a Juan de Ayora o de Ahora y un lego Pedro de Mura, conocido como Pedro de Gante. Fray Pedro de Gante había nacido en Ayghem-St-Pierre, Gante, Bélgica, en la década de los noventas del siglo XV; se sabe que Carlos V lo reconocía como pariente; su apellido original Moor, Van der Moere o de Muer, se latinizó Mura.
Gante, Tecto y Ayora, llegan a la Nueva España, en 1523. Ixtlixóchitl les da aposento en el palacio de Nezahualpilli en Texcoco, donde se ocupan en aprender los idiomas locales. Fundarán las primeras escuelas donde enseñarán a leer, escribir, cantar, tañer algunos instrumentos musicales y la doctrina cristiana a los hijos de muchos caciques y principales.
A principios de 1527, Gante se trasladará a México donde se dedicará a la educación. Fundará varias escuelas, entre ellas la de México, que dirigirá cincuenta años. El sistema de enseñanza será el siguiente: por las mañanas, lectura, escritura y canto, y por las tardes, doctrina; se asistirá a las fiestas religiosas y se cantará en coro; a los pequeños no les permitirá comunicarse con sus familiares, "para que no se contaminasen de los errores de la idolatría"; serán preparados también jóvenes para enviarlos como catequistas a los alrededores de México y a las provincias cercanas; se enseñará latín, pintura, escultura, artesanías y arte de bordar, y se establecerán talleres donde trabajarán diversos oficios tales como: canteros, herreros, carpinteros, albañiles, sastres y zapateros. Erigirá la iglesia de San José de los Naturales, y varias iglesias y capillas, entre ellas las de los barrios de Santa María, San Juan, San Pablo y San Sebastián. En 1529, Gante referirá haber hecho construir más de 100 iglesias y bautizado a más de 200 mil naturales. Gante se hará muy famoso por sus virtudes y dedicación, el arzobispo Montúfar, llegará a decir: "Yo no soy el arzobispo de México, sino fray Pedro de Gante".
El contenido de este texto pertenece a la publicación: MEMORIA POLITICA DE MÉXICO de Doralicia Carmona para leer más verifique la Edición Completa
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