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A las siete y media de la noche, Juan Bautista Ceballos asume el poder ejecutivo tras la renuncia del presidente Mariano Arista.

Enero 5 de 1853

Al renunciar ante el Congreso, el presidente Mariano Arista pidió que Juan Bautista Ceballos se encargara del gobierno, en su calidad de Presidente de la Suprema Corte de Justicia, en tanto convocaba a elecciones el Congreso. No obstante, los diputados nominaron para ocupar la presidencia de la República a Benito Juárez, Mariano Riva Palacio, Juan Nepomuceno Almonte, Ángel Trías, Juan Múgica y Melchor Ocampo, pero Riva Palacio se pronunció por Ceballos y logró obtener una muy amplia mayoría de votos de los diputados asistentes a la sesión.

Desde el principio de su gobierno será criticado por integrar su gabinete con personajes poco conocidos, definidos ideológicamente e inexpertos en las materias a su cargo. Solicitará al Congreso las facultades extraordinarias que pidió Arista y se las concederán. Después requerirá al Congreso que convoque a una convención nacional para que se reforme la Constitución; el diputado León Guzmán contestará con una acusación formal por el delito de traición a la Patria; finalmente, al rechazarse su iniciativa por “no ser digna” de considerarse, Ceballos decretará la disolución de ambas Cámaras, desde donde se conspiraba por el regreso de Santa Anna. Pero sus miembros conservadores intentarán someterlo  a juicio político por esa iniciativa así como por el decreto de disolución, y obtendrán el apoyo del general Manuel Robles Pezuela, comandante de la guarnición de la plaza de la capital, para proclamar  el Plan del Hospicio que en los hechos propicia la vuelta de Santa Anna.

A pesar de haber firmado los convenios de Arroyo Zarco, en los que se estipula que una Junta de Notables, elegirá un presidente interino (Santa Anna) después de cuarenta días de su gobierno, (en lo que Santa Anna regresa del exilio), y sin capacidad para contener la revuelta militar, Ceballos entregará la presidencia el 7 de febrero de 1853, al general Manuel María Lombardini.

Juan Bautista Loreto Mucio Francisco José de Asís de la Santísima Trinidad Ceballos Gómez Sañudo nació el 13 de mayo de 1811, hijo del capitán Juan Fernando de Ceballos Quiroz y de María Manuela Gómez Sañudo, quien pertenecía a la familia Gómez Sañudo, de gran poder e influencia en la región.

A la muerte de su abuelo materno en 1819, su familia fue a radicar  a Valladolid, hoy Morelia. Ahí estudió Juan Bautista hasta obtener el título de abogado en el Colegio de San Nicolás Obispo en 1835.

Amigo de Melchor Ocampo y Santos Degollado, fue tres veces diputado federal, en 1842,  1847 y 1851. En 1845 fue secretario general de Gobierno de Melchor Ocampo y después también gobernador de Michoacán. Llegó a ser magistrado de la Suprema Corte de Justicia y su presidente a partir del 14 de mayo de 1852; liberal moderado, desde este puesto protestó contra el decreto del 21 de septiembre que suprimió la libertad de imprenta. Es así como hoy es designado presidente de la República.

Tras presentar su renuncia, regresará a presidir la Suprema Corte de Justicia, pero rechazará el nombramiento de caballero de la Orden de Guadalupe durante el gobierno de Santa Anna por cuestión de principios y considerar incompatible esta orden con el régimen republicano. Esta respuesta motivará su relevo del cargo, no obstante que los magistrados eran inamovibles.

En 1856 será diputado al Congreso Constituyente por Michoacán y Colima, pero no firmará la nueva Constitución.

En 1857, al iniciarse la Guerra de Reforma, se establecerá en París, en el número 24 de la calle Louis-le-Grand, en donde vivirá modestamente hasta el 20 de agosto de 1859, cuando fallecerá. Sus funerales serán pagados y presididos por el ministro José María Lafragua en la iglesia de San Roque, de la Rue Saint-Honoré.

Doralicia Carmona. MEMORIA POLÍTICA DE MÉXICO.