1882-1959
Nació el 27 de febrero de 1882, en Oaxaca, Oaxaca, en la calle de Cochinilla, manzana 18. Hijo de Ignacio Vasconcelos, un inspector de aduanas, y de Carmen Calderón, mujer católica que le inculca una profunda fe cristiana. En 1887 la familia se trasladó a Piedras Negras, Coahuila, en donde su padre trabajó en la aduana de El Sásabe, frontera con Arizona. Vasconcelos cursó su primaria en Eagle Pass, EUA, en donde aprendió el idioma inglés. En el año de 1895 su familia se trasladó a la ciudad de Toluca y después viajó a Campeche. Ahí, Vasconcelos realizó sus estudios secundarios en el Instituto Campechano. En 1899, dejó a su familia para viajar a la ciudad de México e ingresó a la Escuela Nacional Preparatoria. En 1901 se inscribió en la carrera de abogado en la Escuela Nacional de Jurisprudencia; a la vez que estudia, trabaja como amanuense en la Notaría de Aguilar y Marocho, y es lector asiduo en la Biblioteca Nacional. En 1905 se recibió de abogado con la tesis Teoría dinámica del Derecho. En ella, a pesar del positivismo imperante, Vasconcelos sostuvo que era la metafísica la que hacía el derecho, no la historia ni los estadios positivistas, ni el contrato social.
Ese mismo año de 1905, viajó a Durango a trabajar como fiscal federal, pero al poco tiempo regresó a la ciudad de México e ingresó al bufete jurídico norteamericano Warner, Johnson & Galston. Entonces contrajo matrimonio con Serafina Miranda.
En 1906 fundó, junto con un grupo de intelectuales, la revista Savia Moderna. Al poco tiempo la revista desapareció, pero el grupo se convirtió en una sociedad de conferencias que más tarde, el 26 de junio de 1909, se transformó en el Ateneo de la Juventud Mexicana, que integraron además de Vasconcelos, Antonio Caso, que lo presidía, Alfonso Reyes, Julio Torri, Alfonso Cravioto y Pedro Henríquez Ureña, entre otros, quienes eran opositores al positivismo, la corriente de pensamiento imperante en aquel tiempo y aceptada por los intelectuales de la dictadura de Díaz porque justificaba la colonización y la opresión de las razas indígena. Ellos eran helenistas y estaban en busca de nuevos caminos filosóficos, literarios e ideológicos, más acordes con la realidad nacional que les tocó vivir y que ampliaran el horizonte de la cultura en México; por eso proponían que se reabriera la facultad de filosofía en la Universidad Nacional y que se creara una universidad popular. "Nosotros nos hemos educado bajo la influencia humillante de una filosofía ideada por nuestros enemigos, si se quiere de una manera sincera; pero con el propósito de exaltar sus propios fines y anular los nuestros. De esta suerte nosotros mismos hemos llegado a creer en la inferioridad del mestizo, en la irredención del indio"
En 1909 conoció a Madero y fue uno de los secretarios del Centro Antirreeleccionista de la ciudad de México, además de ser el responsable, al lado de Félix Fulgencio Palavicini, del periódico El Antirreeleccionista. Al convocar Madero a la revolución en 1910, Vasconcelos se desempeñó como secretario de Francisco Vázquez Gómez, agente confidencial del maderismo en Washington.
Al triunfo de Madero, Vasconcelos participó en la convención del Partido Constitucionalista Progresista (que sustituyó al Antirreeleccionista) que eligió a Madero y Pino Suárez como sus candidatos a la presidencia y vicepresidencia de la República respectivamente. Es entonces cuando se dice que Vasconcelos creó el lema “Sufragio Efectivo, No Reelección”. Después del triunfo electoral regresó a trabajar como abogado y presidió el Ateneo de la Juventud, que a través de una breve existencia de la Universidad Popular, trató de educar a la clase trabajadora mediante conferencias y cursos gratuitos que lo mismo trataban temas de literatura y música, que de aritmética y mecanografía, así como de higiene, de educación sexual y contra el alcoholismo.
El contenido de este texto pertenece a la publicación: MEMORIA POLITICA DE MÉXICO de Doralicia Carmona para leer más adquiera la edición completa
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