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1789-1817
Nació en Otano, cerca de Pamplona, Navarra, España, el 1º de julio de 1789 (algunos señalar el 1º de diciembre). Sus padres, Juan José Mina Espoz y María Andrés Larrea, eran propietarios de una modesta hacienda ubicada en las cercanías de Monreal. Se carece de información sobre cómo transcurrió su niñez, se supone que fue en la hacienda de sus padres, pero se cuenta que desde su infancia demostró inteligencia y afición al estudio. Además del castellano, su lengua habitual era el euskera. A los once años fue a vivir a Pamplona con su tía Simona Espoz, casada con Baltasar Sainz, para continuar sus estudios de latín, matemáticas y humanidades en el seminario. Ahí trabó amistad con el coronel retirado Juan Carlos de Aréizaga, de quien aprendería sus primeras nociones del arte de la guerra. También, por sus actividades y relaciones, aprendió algo de francés.
En 1807, ingresó a la Universidad de Zaragoza para estudiar jurisprudencia. El 16 de febrero del siguiente año, el ejército francés tomó Pamplona y el 19 de marzo siguiente, ante la sumisión de la corona española a los franceses, el pueblo español se amotinó en Aranjuez, hizo huir a Manuel Godoy, primer ministro favorito de la reina, y abdicar a Carlos IV a favor de su hijo Fernando VII. Después, ambos monarcas entregaron su reino al hermano de Napoleón Bonaparte, quien fue coronado como José I.
Ante el avance invasor francés, Aréizaga invitó al joven Mina a tomar las armas, quien aceptó interrumpir sus estudios y dedicó todo su tiempo a observar en la parte norte de los Pirineos, el movimiento de las tropas del general francés D'Armagnac, en compañía de su tío Francisco Espoz y Mina, quien se convertiría en héroe de la guerra de Independencia española contra la dominación francesa.
Después, Mina participó en la defensa de Zaragoza bajo las órdenes del general Palafox. Por órdenes de Aréizaga, ya ascendido a teniente general, en agosto de 1809, Mina inició la formación del "Corso Terrestre de Navarra", un cuerpo de voluntarios organizado conforme a los decretos de Cádiz relativos a las guerrillas. Desde El Carrascal", cercano a Pamplona, Mina se dedicó a asaltar y a emboscar al ejército francés con tanto éxito que les tomó prisioneros, bagajes, enseres y dinero. Su objetivo era entorpecer los movimientos y el abastecimiento de la tropa francesa acantonada en Navarra, así como impedir sus comunicaciones con Francia y con los demás cuerpos del ejército francés.
Al mando de Mina, el cuerpo guerrillero comenzó a crecer, contó ya con caballería, y en los meses siguientes simbolizó la resistencia popular a la invasión francesa. Para hacer la contraguerrilla, fue enviado el general D'Agoult; se libraron muchas acciones y el Corso se adueñó de las rutas de Navarra con el Alto Aragón. El ejército francés fue incapaz de vencer al Corso, ya para entonces denominado "Primero de Voluntarios de Navarra", debido a su número (1200 infantes y 150 de caballería), versatilidad y maniobrabilidad, por lo que recurrió al terror para evitar que siguiera creciendo y ahorcaba o fusilaba a todo guerrillero que hacía prisionero.
Por los cuantiosos daños causados en bajas, armas y abastecimientos, Napoléon envió al general Harispe a exterminar a los guerrileros, pero fue derrotado en Tudela. Victorioso, Mina aumentó y extendió a varios lugares sus acciones de asedio y hostigamiento al ejército francés.
El 28 de marzo de 1810, tras varias acciones exitosas, Mina dispersó a sus fuerzas en pueblos vecinos y se retiró a Labiano, a la casa de su abuela. Al amanecer del día siguiente lo sorprendió un destacamento de soldados y policías al servicio de los franceses. Perseguido y acorralado, una vez caído del caballo, el gendarme Michel dio fuerte sablazo al brazo izquierdo de Mina que por poco y se lo cercena por completo. Gravemente herido, otro gendarme le quitó su caballo, sus pistolas y sus efectos personales.
Al enterarse Napoléon de la captura, ordenó al gobernador Dufuor que Mina fuera pasado por las armas lo más pronto posible. Mina fue llevado a Pamplona y sometido a severos interrogatorios; no fue fusilado porque se consideró mejor tenerlo como rehén contra el resto del movimiento guerrillero. Su tío Espoz asumió el mando de los guerrileros y continuó la lucha contra los franceses.
El contenido de este texto pertenece a la publicación: MEMORIA POLITICA DE MÉXICO de Doralicia Carmona para leer más adquiera la edición completa
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