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1769-1859
Nació en Berlín, Alemania, el 14 de septiembre de 1769, en el seno de una familia noble prusiana, hijo del barón Alejandro de Humboldt y de María Isabel von Hollwege. Su padre prestaba servicios militares en la Corte del Rey de Prusia, Federico II, el Grande. Junto con su hermano Wilhelm, dos años mayor que él, recibió una excelente educación en su castillo de Tegel, la que les fue impartida en forma privada por notables maestros.
En su infancia, Alexander, el "pequeño boticario" como lo llamaban sus padres, hacía escrupulosas recolecciones de plantas e insectos que cuidadosamente clasificaba. Estudió disciplinas tan amplias y diversas como filosofía, física, antropología, economía política, idiomas, grabado, dibujo, matemáticas, teología, botánica e incluso administración pública (cameralia) y electricidad. Junto con su hermano Christian, instaló en 1785 el segundo pararrayos en Alemania.
Interesado en la política, compartió las ideas liberales de su época. Admiró los principios de la revolución norteamericana, que trasladados a Europa destruirían las estructuras feudales y el régimen de privilegios. Cuando tenía 21 años de edad estuvo en París, en la celebración del primer aniversario de la Revolución Francesa. En ese entonces escribió a un amigo: “Se acerca la hora en que la gente apreciará la valía de un hombre, no por el rango que tenga, o por su cuna, o por la causalidad, ni por su poder o riqueza, sino sólo por su virtud y sabiduría”.
En su adolescencia conoció a Jorge Forster, naturalista que había participado en la expedición de Cook alrededor del mundo, y cuyos relatos de viaje le fascinaron y despertaron su interés por conocer regiones lejanas.
A los dieciocho años de edad ingresó a la Universidad de Francfort, de donde pasó a la Escuela Superior de Gottinga, en donde fue discípulo del naturalista y filósofo Blumenbach. Se matriculó en la Academia de Minería de Freiberg, donde continuó sus estudios a hizo amigos científicos como Leopoldo de Buch. En 1789 concluyó sus estudios universitarios, tras lo cual decidió viajar con Forster para realizar investigaciones de mineralogía y geología.
En 1793 fue designado superintendente de minas, fue entonces cuando comenzó a publicar los resultados de sus primeras investigaciones. Para mejorar las condiciones de los mineros, cuya esperanza de vida era de sólo 30 años, Humboldt inventó una serie de dispositivos de seguridad y estableció con sus propio dinero una escuela especial para mineros que llamó “Real Escuela Libre de Minería”.
En 1795 partió a estudiar plantas a los Alpes, y al año siguiente, abandonó los cargos públicos al heredar de su madre una fortuna considerable que le permitía continuar sus investigaciones libremente.
Hacia 1797 empezó a estudiar astronomía y se trasladó a Francia, a donde pretendía seguir con sus investigaciones y sus publicaciones. Ahí entró en contacto con Goethe, Schiller, Cuvier, Laplace, Bertholet y Dellambre. Asimismo conoció a Aimé Bonpland, quien se convirtió en su amigo y fiel colaborador en sus futuros viajes.
El contenido de este texto pertenece a la publicación: MEMORIA POLITICA DE MÉXICO de Doralicia Carmona para leer más adquiera la edición completa
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