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1717-1779
De familia noble, nació en Sevilla el 24 de enero de 1717. Fue voluntario en un regimiento de infantería del ejército español, cuerpo en el que fue ascendiendo hasta llegar a ser capitán general. Participó destacadamente en las campañas de Italia, lo que le valió ser posteriormente designado gobernador general de la isla de Cuba en 1760, en donde empezó a mostrar sus grandes dotes como administrador y organizador: arregló las milicias y construyó las fortalezas del Príncipe y del Morro.
Su actuación en La Habana hizo que fuera nombrado virrey de la Nueva España, a cuyo territorio llegó en agosto de 1771. Tomó posesión de su cargo el 22 de septiembre del mismo año. A partir de entonces, inició una profunda reforma administrativa: para ahorrar recursos, disminuyó el número de efectivos del ejército, aunque reforzó los presidios del norte para controlar a los indios apaches, julimes, pimes y seris de Coahuila y de Sonora, a cuyos jefes rebeldes deportó a Cuba junto con sus familias. Durante su administración se fundó el puerto de San Francisco en la Alta California.
Obtuvo del rey de España la libertad para comerciar entre las colonias de Nueva España, Guatemala, Perú y Nueva granada. Además logró acrecentar las rentas públicas e hizo florecer el comercio. Como ejemplo de esto último, se puede citar que entre 1776 y 1778, los metales preciosos que salieron del país rebasaron los $155.000,000, lo que constituyó el 95 por ciento de la exportación total. Después venía la cochinilla, la que tenía un valor de dos millones de pesos en cada flota.
Para aumentar el capital circulante, obtuvo un préstamo de dos millones de pesos de los comerciantes de la ciudad de México, dinero que por sus grandes dotes de administrador devolvió a sus dueños íntegramente. En sólo cuatro años sanó las finanzas públicas sin imponer un solo tributo adicional.
El contenido de este texto pertenece a la publicación: MEMORIA POLITICA DE MÉXICO de Doralicia Carmona para leer más adquiera la edición completa
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