1786-1854
Nicolás Bravo nació en Chilpancingo (hoy Guerrero) el 10 de septiembre de 1786. Destacó por su valentía y patriotismo cuando Hidalgo lo comisionó para levantar en armas el sur del país. Se unió a las fuerzas de Hermenegildo Galeana. Al lado de Morelos estuvo presente en el sitio de Cuautla. En 1812, siendo comandante militar insurgente en Veracruz, mereció el título de “Héroe del Perdón”, al indultar a trescientos prisioneros realistas, a quienes debía fusilar por órdenes de Morelos en represalia por el ajusticiamiento en la ciudad de México de su padre el también insurgente Leonardo Bravo, a pesar de que Morelos había propuesto al virrey el canje de 800 realistas por él. Participó en la defensa del Congreso de Chilpancingo. Fue prisionero de los españoles durante tres años y al salir libre por la amnistía decretada por Fernando VII, se unió al Plan de Iguala.
Al consumarse la Independencia, fue nombrado consejero de Estado e individuo de la Regencia por el congreso Constituyente. En 1823 luchó contra Iturbide cuando éste se coronó emperador. Dirigente de la logia escocesa de corte conservador, al instaurarse la República fue vicepresidente durante el gobierno de Guadalupe Victoria. Combatió a Guerrero cuando se levantó contra Gómez Pedraza en 1828. Bravo es hecho prisionero en Tulancingo, juzgado por el Gran Jurado Nacional y desterrado a Colombia y Ecuador, regresó a México en 1829 y ocupó varios puestos gubernamentales.
En 1833 estuvo presente en la campaña contra los texanos rebeldes. Fungió brevemente tres veces como Presidente, dos veces en sustitución de Santa Anna del 11 al 17 de julio de 1839 y del 26 de octubre de 1842 al 14 de mayo de 1843, y de Mariano Paredes, del 28 de julio al 6 de agosto de 1846.
Ese mismo año, se encargó de la defensa de los departamentos de Puebla, Veracruz, Oaxaca y Tabasco ante la invasión norteamericana. Después de la batalla de Cerro Gordo en 1847, es comandante general de Puebla y jefe de la línea del Sur que organiza la defensa de la ciudad de México. Con 800 hombres y medio centenar de alumnos del Colegio Militar, asume la defensa del Castillo de Chapultepec y al ser derrotado, fue hecho prisionero. Santa Anna lo acusó de haberse escondido en una zanja. Por lo que Bravo pidió ser juzgado para salvar su honor militar.
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